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La Guardia Civil concluye el examen de la planeadora quemada y hoy se retira del mar

La embarcación, ayer, abrigada entre el muelle del astillero y el otro barco afectado por el fuego. | FDV

Los investigadores de la Policía Judicial y del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de Pontevedra de la Guardia Civil han concluido la inspección ocular y el examen y recogida de pruebas de la planeadora que ardió la noche del sábado para el domingo cuando estaba fondeada frente a las instalaciones del astillero Inax (Industrias Navales A Xunqueira). Por ello, notificaron a la Autoridad Portuaria de Vigo que ya se puede hacer cargo de la nave. Pese a la intención inicial de llevarla al otro lado de la ría, su precario estado, totalmente calcinado, impide su transporte y se espera que esta tarde se levante con una grúa para iniciar su desguace directamente en las instalaciones del astillero de la parroquia de Meira.

Esta solución fue propuesta también por el propio astillero, señalando que es el único de la ría de Vigo que cuenta con el permiso de clasificadora de metales para desguazar. Además, alertaron de la contaminación que generaría transportarla por la ría. Desde el fin de semana está rodeada por una barrera anticontaminación y protegida por la dársena y por el otro barco afectado que se estaba desmontando en el astillero, de ahí que no sufriese nuevos daños.

Los investigadores manejan como hipótesis principal que la embarcación estuviese lista para salir a alta mar y llevar a cabo una descarga de droga u otras sustancias ilegales desde un buque de mayor tamaño. Esto explicaría que estuviese cargada con decenas de garrafas de gasolina, para tener autonomía suficiente. Tenía también tres motores fueraborda.

Todo apunta a que por un accidente empezó a arder antes de que acudiese a la presunta descarga y su ocupante u ocupantes salieron corriendo. El dueño del astillero fue uno de los primeros en llegar a la zona e intentar sofocar las llamas. Poco después aparecieron la Guardia Civil, bomberos de O Morrazo, Vigo y Ribadumia y Protección Civil de Cangas, así como la Policía moañesa. La cantidad de combustible almacenado hizo que las tareas de extinción se prolongasen hasta cuatro horas durante la madrugada. La lancha, de unos 10 metros de eslora, tenía doble casco, por lo que no se hundió pese a toda el agua que recibió.

Hoy se retirará del mar por la tarde, cuando no haya personal del astillero, porque es necesario vaciar el agua del interior y existe riesgo de que tenga gasolina acumulada en el doble fondo.

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