La presencia de nutrias se extiende a varios puertos de la ría de Vigo. En Cangas, personas que ayer por la noche caminaban por el paseo de Rodeira, a la altura de la desembocadura del río Bouzós, se sorprendieron al ver en el mar y hasta en las rocas de la escollera, al menos a cuatro nutrias.

En un primer momento no fueron localizadas con el sentido de la vista, sino con el del oído. Las nutrias gemían como si fueran llantos. Eso fue lo que acercó a la gente hasta la escollera y pudieron percibir, en la oscuridad de la noche, a estos mamíferos.

Entre la gente había quien aseguraba que nunca las había visto en Cangas. Otros comentaban que el sonido que emitían los animales eran llamadas entre ellos. También aseguraban haberlas visto la noche anterior por la zona del puerto.

Desde hace un tiempo a esta parte, la presencia de nutrias en la costa ha ido en aumento debido a la proliferación de esta raza, cuyo hábitat más natural era la parte alta de los ríos. Su expansión ha venido asociada al abandono del rural y a la prohibición de su caza desde el año 1975.

Cada vez es más frecuente verlas colonizando las partes más bajas de los ríos y, por lo tanto, acercarse a las zonas más urbanas, casi conviviendo en medio de las localidades. Sin embargo, su avistamiento se realiza más por las noches y en los últimos días ha sido más frecuente verlas en la zona portuaria de Cangas en busca de comida.