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Faro de Vigo

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O ROMPEOLAS

Una ballena blanca

Imagen aérea de la piscina canguesa y sus fincas aledañas. | MAURO BERNÁRDEZ

La piscina municipal de Cangas, con su característica forma de ballena de color oscuro, refleja como pocos sitios los días de frío. Así estaba, toda blanca, ayer por la mañana, dejando claro que la helada de madrugada fue bastante intensa.

Un freno en seco a la movida canguesa

Desde que la Xunta impuso las nuevas restricciones ante la sexta ola de la pandemia, las veladas de los sábados en Cangas vuelven a recordar a las de los últimos años, sin ambiente en las calles. Esta medida se adoptó justo cuando Cangas estaba reviviendo los mejores momentos de la movida, atrayendo a jóvenes de otras comarcas los fines de semana. El sector se ha visto frenado en seco y solo el tiempo dirá si a partir del próximo fin de semana se relajan las restricciones y los jóvenes vuelven a salir como antes de la Navidad. Ahora la competencia de las discotecas parece ser Netflix, pues hay temor a que la gente se acabe acostumbrando a pasar las noches en el sofá.

Las atracciones resisten al fin de fiesta

Las navidades ya pasaron y las luces que iluminaron estas fechas en la comarca se están retirando estos días. Sin embargo, continúan funcionando las atracciones para los más pequeños en los Xardíns do Señal de Cangas. Por lo menos durante este fin de semana los niños siguen teniendo la oportunidad de dar una vuelta, algo que no pudieron hacer en las Festas do Cristo a lo largo de los últimos dos años. Ojalá este verano se normalice la situación.

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