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La mejilla arranca con un naufragio en Porto do Son y ajustes en Ons y la Costa da Vela

La reunión de ayer en Vilagarcía de los principales representantes del sector mejillonero de Galicia. | // MM

La campaña de la extracción de la mejilla comenzó ayer con un suceso en el que se rozó la tragedia: el naufragio de una planeadora de Vilanova de Arousa con cuatro personas a bordo cuando trabajaba en la zona de Porto do Son, un incidente que desde el sector bateeiro relacionan de inmediato con la resolución de la Consellería do Mar en la que amplía las zonas de exclusión para recoger la semilla del mejillón. Los cuatro tripulantes afortunadamente pudieron ponerse a salvo y fueron rescatados. El texto definitivo de la resolución, con los mapas y delimitaciones, está previsto que se publique entre hoy y mañana y servirá para puntualizar algunos aspectos que no habían quedado claros y para corregir algunos errores. En el caso de Cangas, se confirmará que la exclusión de la Costa da Vela incluye también a los islotes y penedos cercanos al litoral. Mientras, en Bueu habrá una corrección relativa a la isla de Ons ya que el lugar que inicialmente aparece como vedado será una zona apta para la extracción de mejilla.

El sector del percebe de Cangas y Bueu acoge con evidente satisfacción la orden que sirve para preservar algunas de sus zonas de trabajo, aunque dejan todas las valoraciones en mano de la Federación Provincial de Confrarías de Pontevedra con el ánimo de no avivar más la tensión con los bateeiros. En la Cofradía de Cangas estaban muy pendientes de una concreción a la hora de fijar la zona de exclusión para la mejilla. En el texto original se decía que la extracción queda prohibida desde Punta Couso hasta Punta Subrido, que abarca todo el tramo de la Costa da Vela. Pero no se decía nada de la serie de pequeños islotes o zonas rocosas cerca del litoral, que son de gran importancia para los percebeiros. Desde la Consellería do Mar se les confirmó ayer que en esos lugares también estará prohibida la extracción de la mejilla y así se reflejará en el texto definitivo. Se trata de As Osas, Somalvido, Javoteira y Pinela de Figueiras.

En Bueu, los lugares en los que no se podrá trabajar la cría del mejillón son los tramos entre el “carreiro” de Lombo da Besta hasta Con do Barcelo, en Udra, y desde Salamín hasta Con da Loba, en Lagos. “En este lugar había un percebe de gran calidad, que no tenía nada que envidiar al de Ons. La exclusión podría servir para recuperar esta zona”, aseguran desde el sector.

El único cambio sobre lo anunciado afectará a la isla de Ons, donde finalmente sí se podrá extraer mejilla en el tramo de la cara este que va desde el Rego das Dornas y por tierra desde O Centulo hasta la playa de Fedorentos.

El despliegue policial de mayo de 2020 en Donón, a las puertas de la Costa da Vela. SANTOS ALVAREZ

Malestar entre los bateeiros, que piden la dimisión de Rosa Quintana

Por contra, el malestar es más que evidente en el sector mejillonero. “Si nos limitan las zonas de trabajo tendremos que ir a la mejilla incluso arriesgando nuestras vidas cuando haga mal tiempo. La consellería será la responsable si hay alguna desgracia que lamentar, tanto si es por un naufragio como por enfrentamientos en las rocas”, reflexionan. De ahí la importancia de la reunión de urgencia mantenida ayer por el “núcleo duro” del sector en el edificio Mexillón de Galicia, en Vilagarcía. Trazaron su estrategia a partir de ahora y volvieron a reinvindicar el derecho que les asiste por ley a recoger cría.

Insisten en que los percebeiros “lo único que buscan es recoger ellos mismos la semilla para después vendérnosla. Por eso cuando el saco de cría se pagaba a 15 euros nadie quería apañarla, y ahora que se vende a 50, las cofradías y la Xunta quieren chantajearnos para vendernos lo que ya es nuestro”.

En la reunión de ayer también se repitieron los argumentos manejados el día anterior por el Consello Regulador Mexillón de Galicia, en el sentido de que “no hay que dejarse amedrentar” y “no puede dejarse la cría en manos de las mismas cofradías que, por su incapacidad, se han cargado el marisqueo en Galicia; las mismas que no dejan de perder ingresos por no saber gestionar sus concesiones y no entender que el mar hay que cuidarlo como si fuera una leira”.

Los bateeiros apelan a su experiencia en el sector de la acuicultura y a la necesidad de seguir disponiendo libremente de la mejilla precisa para mantenerse como potencia mundial. Volvieron a recordárselo ayer a la titular de Mar, Rosa Quintana, animándola a “buscar la vía del diálogo” y “rectificar” la decisión de establecer más de un centenar de zonas de exclusión entre Cangas, Bueu, A Guarda y O Grove.

“La conselleira dice que no va a rectificar nada y se mantiene en una posición absurda que lo único que consigue es enfrentarnos a unos con los otros y torpedear por completo el clima de entendimiento que, a pesar de las discrepancias, siempre nos permitió trabajar a todos”, manifiestan los mejilloneros. Algunos la acusan de “propiciar intencionadamente el enfrentamiento entre cofradías y sector bateeiro”, por lo que llegan a pedirle que dimita.

Un control en el acceso a Donón, durante los enfrentamientos del año pasado. SANTOS ALVAREZ

Manuel Núñez Vidal, patrón de la lancha que naufragó: "Si nos meten a todos en un avispero y nos dejan solo el 20% de la superficie que teníamos debemos trabajar aunque sea un peligro"

Manuel Núñez Vidal tiene 43 años. Es el bateeiro de A Illa que ayer patroneaba la lancha “Nereida” cuando sufrió un fuerte golpe de mar que la hizo encallar con unas rocas en Castro Baroña (Porto do Son). Con él viajaban su padre, de 61 años y dos tripulantes, de 42 y 45.

Por la tarde, ya desde casa y aún reponiéndose del “terrible susto”, Manuel Núñez reflexionaba sobre lo sucedido y relacionaba este naufragio con la “guerra de la mejilla”. Mejor dicho, lo vinculaba a la decisión de la Consellería do Mar en el sentido de recortar las zonas de trabajo para que los bateeiros puedan recolectar la cría que necesitan para encordar sus bateas.

De forma muy gráfica explica: “Si nos quitan el 80% de las zonas de recolección es que solo nos dejan un 20% para que recojamos toda la mejilla necesaria para 3.300 bateas. Esto significa que nos están metiendo a todos en un avispero”.

Lo peor de todo es que “si antes la campaña se prolongaba hasta abril o mayo, ahora va a terminar mucho antes porque al tener un espacio tan reducido para todos se agotará la mejilla enseguida, por eso tenemos que ir a trabajar desde ya y arriesgar nuestras vidas, por muy mal que esté el mar”. Dicho de otro modo, que “con la decisión tomada por la Xunta para ayudar a las cofradías nos están obligando a arriesgar en exceso”, proclama

Manuel Núñez, el patrón de la "Nereida"

Manuel Núñez, el patrón de la "Nereida"

Eso es lo que sucedió ayer: el mar no estaba en condiciones de trabajar en una planeadora de 5,60 metros de eslora acercándose peligrosamente a las rocas para saltar sobre ellas y recolectar mejilla.

“Cuando llegamos vimos que las condiciones no eran buenas. Era de ese mar que te enrolla y no te suelta, por lo que decidimos suspender la operación y en lugar de acercarnos a la roca en la planeadora, optamos por intentarlo desde tierra”, relata el patrón.

Fue en ese instante, al disponerse a abandonar el lugar, cuando “una gran ola nos atrapó y el golpe partió el timón, dejándonos sin gobierno y empujándonos sobre las piedras”.

Lo que hizo Manuel Núñez Vidal en ese instante fue ordenar a su padre y los dos tripulantes que saltaran al agua y se pusieran a salvo en tierra, mientras él permanecía a bordo intentado salvar la planeadora. Incluso largó el rizón para ponerla de proa, pero pronto se llenó de agua, por lo que resultaba del todo imposible.

El patrón consiguió coger su teléfono para llamar al 112 y alertó por radio, de ahí que hasta el lugar se acercaran tanto el helicóptero Pesca 1 como una lancha de Salvamento, Protección Civil y Guardia Civil. También diferentes naves de pesca y acuicultura, entre las que estaba la planeadora del patrón mayor de Porto do Son, que es la que ayudó a remolcar la lancha siniestrada.

Manuel Núñez, “enormemente agradecido” a todos ellos, sabe que tuvieron suerte y que pudieron haber fallecido. “Nos ayudaron los trajes rana, que nos dan flotabilidad, y el hecho de que estuviéramos cerca de la costa”, sentencia este bateeiro arousano.

Bateeiros de Arousa muestran cría de mejilla recogida el año pasado en la Costa da Vela. SANTOS ALVAREZ

Una lancha de apenas 6 metros

Manuel Núñez Vidal, su padre y dos tripulantes más son los cuatro bateeiros que ayer naufragaron en la ría de Muros-Noia cuando se disponían a recoger mejilla a bordo de una planeadora de apenas seis metros de eslora. Al filo de las ocho de la mañana el helicóptero Pesca 1, de Gardacostas de Galicia, despegada desde su base en Peinador (Vigo) para intervenir en el suceso, ocurrido a la altura de la costa de Castro Baroña, en Porto do Son. Ya en el lugar, la aeronave recibió aviso para que emprendiera el viaje de regreso a base, tras constatarse que los tripulantes ya no corrían peligro. 

Su lancha quedó varada sobre unas rocas y, afortunadamente, el naufragio se limitó a un buen susto. 

Se trata de la planeadora “Nereida”, matriculada en Vilanova y construida en poliéster en 2008. Está dotada con un motor de 50 caballos de potencia.

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