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el caso del burro de berducedo

Moaña se vuelca con los animales

Leire Barrachina, con su marido, sus dos hijos y “Horus”, ayer en Bilbao. | // FDV

El Concello de Moaña se ha colocado en el epicentro de la solidaridad con los animales. Se volcó con una familia de Bilbao que desde septiembre buscaba a su gato perdido en este municipio, cuando disfrutaban de unas vacaciones en autocaravana, y esta misma semana, gracias a la constancia en la búsqueda física y en las redes sociales, el felino apareció en una casa de Vilaboa. Ayer fue el reencuentro de la familia con su mascota. También estos días, el Concello pide ayuda, a través del Facebook, para encontrar familia para un burro que un vecino de Berducedo no puede seguir atendiendo.

En Moaña está la Protectora de Animales que fundó Aurelia Soage “Lela” para todo O Morrazo y que subsiste gracias al trabajo de personas voluntarias, las aportaciones económicas municipales de los concellos de O Morrazo y las donaciones. Esta Protectora, ubicada en el monte en Broullón, ya generó un epicentro en Moaña para la atención a los animales que les llevó también a inaugurar un monumento a los animales abandonados, en unos jardines junto a Seara, que el Concello quiere ahora que lleve el nombre de la fundadora de la Propotectora de Animales.

Leire Barrachina aludió precisamente a este monumento para confiar en Moaña cuando a principios de septiembre, estando de vacaciones con su familia, perdieron a su gato “Horus”. Un municipio que tiene un monumetno a los animales indica mucho, señalaba ella cuando buscaba con desesperación a la mascota. Encontró en Moaña toda la ayuda para un rescate que ha tenido un final feliz, dos meses después. “Horus” apareció este lunes pasado, sano y salvo, en una casa en el municipio vecino de Vilaboa, gracias a la colaboración de la gente y la difusión de que se buscaba a este gato. La familia desde Bilbao casi había perdido la esperanza de que “Horus” apareciera pero desde Moaña, Luisa Díaz, miembro de la Asociación protectora de gatos Minchiños, no dejaba de mandarles ánimo de que la búsqueda continuaba. Incluso llegaron a utilizar grabaciones de voz de la familia que ponían por rincones de Moaña para intentar que el gato las oyera y se acercara.

El Concello de Moaña sigue en esa senda de apoyo a la causa animal y esta misma semana recibió un mensaje de un vecino de Berducedo de que ya no podía seguir atendiendo un burro de su propiedad y que lo daba en adopción. El concejal de Medio Ambiente, Odilo Barreiro, no dudó en subir la imagen del burro al Facebook municipal para hacer un llamamiento y buscar un hogar para este burro fariñento.

Si Moaña tiene una deuda pendiente es con los caballos de monte. Siguen apareciendo con las patas con trancas para que no escapen, en una situación que desde colectivos animalistas han denunciado a Fiscalía de medio Ambiente, pero sin éxito.

Esperado reencuentro de la familia de Bilbao con su felino perdido hace dos meses 

Leire Barrachina y su hijo, en el reencuentro con "Horus" en Sahagún Fdv

Una gasolinera en Sahagún, en la provincia de León. Ahí fue en donde ayer se produjo el esperado reencuentro de la familia de Leire Barrachina, que vive en Bilbao, con su gato “Horus”, al que perdieron, a principios de septiembre en Moaña cuando disfrutaban de unas vacaciones en autocaravana, estacionada junto a la playa de A Xunqueira. Desde el mismo día de la pérdida, Leire Barrachina y su familia -su marido, dos niños pequeños y sus padres- iniciaron una búsqueda que, en seguida obtuvo apoyo en el municipio. Moaña se movilizó y las redes sociales funcionaron hasta el punto de que este lunes pasado, dos meses después, una familia de Santa Cristina, en Vilaboa, subía a Instagram que había aparecido un gato en su casa, estaba limpio, pero delgado y no paraba de maullar. Una vecina de Domaio rápidamente le identificó. Sabía por las redes y por la prensa que se estaba buscando a “Horus”, un gato de Bilbao. Y así fue como Leire Barrachina recibió la gran noticia de que la mascota había aparecido milagrosamente dos meses después.

Faltaba por organizar el reencuentro. La familia ya había regresado en dos ocasiones a Moaña para seguir la búsqueda del gato, pero las obligaciones con los niños y las dificultades para alquiler de nuevo la autocaravana impedían que se acercara a Moaña. Se organizó un viaje solidario. Una pareja de Domaio se ofreció a llevar al gato hasta Sahagún aprovechando que tenía que desplazarse a Burgos y fue en esta localidad de León en donde ayer se realizó el feliz reencuentro: “Estamos muy felices, no nos lo podemos creer. Los chicos que lo han cuidado estos días y los que nos los han traído son un amor”, asegura Leire Barrachina, que agradece todo el apoyo de Marta, María Luisa, Ana, Katy y su marido Diego.

El Concello busca hogar para un burro fariñento de un vecino de Berducedo

El burro de Berducedo al que el Concello de Moaña busca hogar. | // FDV

No se sabe su nombre y su dueño, un vecino de Berducedo, tampoco es partidario de contar su historia, pero la foto de este burro fariñento está recorriendo las redes sociales. El concejal de Medio Ambiente de Moaña, Odilo Barreiro, decidió subirla al Facebook del Concello, cuando este vecino de Berducedo se puso en contacto con el Concello porque ya no podía seguir atendiendo al animal de su propiedad, por si alguien lo quería recoger o una asociación.

El anuncio se subió al Facebook el viernes y el concejal asegura que ya hay alguna persona interesada.

No es la primera vez que Moaña gestiona la adopción de un burro. En 2010, el Concello también se hizo cargo de un ejemplar, que bautizó como “Felipe” y para el que buscaron una familia en adopción. La Policía Local de Moaña, que tiene una complicada labor por el problema de los caballos de monte que constantemente invaden las carreteras, sobre todo en la zona del alto da Fraga, había encontrado al burro en el vial que sube a Chan de Arquiña, con claros síntomas de haber sido envenenado. Era un momento en el que también morían envenenados bastantes perros de caza. El burro estaba de pie, pero inmóvil y echaba espuma por la boca. En un primer momento, en el Concello pensaron en sacrificarlo, aunque un veterinario pidió dos días para intentar parar la intoxicaicón. Y se recuperó. “Felipe” permaneció en el recinto del antiguo vertedero de A Fraga hasta que llegó al adopción. El panadero de Berducedo Manuel González “Chiné” se quedó con el burro con la intención de convertirlo en una mascota de la familia.

Ahora, toca buscar familia para este nuevo burro procedente también de Berducedo.

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