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La comarca tiene más de 28.500 vecinos con trabajo, el número más alto en una década

Trabajadores, ayer, en el puerto seco de Meira soldando la nueva estructura. | GONZALO NÚÑEZ

Los datos del paro y de la afiliación a la Seguridad Social reflejan que el mercado laboral de O Morrazo se está recuperando razonablemente bien de la crisis derivada de la pandemia de COVID-19, a pesar de que la salida del verano ha destrozado muchos puestos de trabajo. Ayer se publicó la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre del año 2021 y, en su desglose, queda claro esta mejoría del mercado laboral, hasta el punto de que O Morrazo entró en el otoño con 28.537 vecinos trabajando. Esto supone el número total más alto en una década y habría que remontarse al 2008, antes de que estallase con fuerza la pasada crisis económica, para encontrar cifras similares.

En el otoño de 2008 había 28.736 morracenses trabajando y un año antes, en 2007, se llegó a la cifra más alta desde que hay registros para esta época del año, con un total de 29.076 trabajadores de la comarca contratados y activos.

Pasada la crisis la cifra se redujo sensiblemente. En septiembre de 2013 se tocó el suelo con solo 24.932 vecinos contratados, recuperándose poco a poco hasta la llegada de la pandemia. Con respecto a hace un año, en estos momentos hay 755 trabajadores más en activo. Esta mejoría es todavía mayor al comparar los datos actuales con los que había al comenzar el 2021, cuando los efectos de la pandemia estaban en su apogeo. Entonces había 26.939 morracenses con un trabajo, lo que supone 1.598 menos que en estos momentos.

Existe el riesgo de que estas estadísticas del gobierno estén viciadas, al no incluir en ellas a los trabajadores que llevan desde el inicio de la pandemia inmersos en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). A este verano O Morrazo llegó con unos 2.500 vecinos en esta situación de incertidumbre laboral. En cuanto a la cola del paro oficial, la salida del verano dejó la cifra de 5.200 personas anotadas en la Oficina de Emprego y buscando un trabajo.

Ante esto, será necesario ver la evolución de las cifras a medida que llegue el invierno y una vez que concluya la nueva prórroga de los ERTEs aprobada por el Gobierno central, que llegará hasta el próximo 28 de febrero.

Por municipios, Cangas es el que tiene a más vecinos trabajando, con un total de 9.493 en estos momentos. Le sigue Marín con 7.761 y muy de cerca Moaña, con 7.196 vecinos afiliados a la Seguridad Social. Bueu, con menor población, suma 4.087 vecinos contratados y trabajando a las cifras globales del mercado laboral de O Morrazo.

Por sexos, son 14.769 los varones de la comarca con un trabajo, por 13.768 mujeres. Se trata de una diferencia de 1.001 trabajadores que refuerza la mayor tasa de paro femenino que se registra cada mes, aunque a lo largo del último año la brecha fue bajando.

Por franjas de edad, la estructura laboral de O Morrazo tiene un claro problema de envejecimiento, pues 13.916 trabajadores tienen entre 40 y 54 años en estos momentos, lo que supone casi la mitad del total de la fuerza laboral.

Aquellos que tienen entre 55 años y la jubilación suponen 5.368 trabajadores. Esto deja un número muy bajo de empleados en las capas de edad más jóvenes. En concreto, solo 3.034 vecinos de O Morrazo que disfrutan en estos momentos de un contrato cuentan con menos de 30 años. Los menores de 20 años solo son 110.

La brecha de género en el número de contratados es visible también entre los más jóvenes, aunque en menor proporción que los mayores. De los 110 menores de 20 años con un contrato, 69 son varones y 41 mujeres. Este dato refleja también una mayor tasa de abandono escolar por parte de los hombres, un problema general en todo el Estado.

Extranjeros

La inmensa mayoría de los trabajadores de O Morrazo tienen la nacionalidad española. Apenas 619 personas con nacionalidad extranjera cuentan en estos momentos con un contrato laboral en la comarca.

Comienzan las obras de la nave que dará servicio a la marina seca de Meira

Una de las principales actividades laborales del sector industrial en O Morrazo son los astilleros, con especial peso en Marín y en Moaña. En este sector la marina seca de Meira, que pasa por ser la única estructura de este tipo para el pintado y reparación de barcos en el municipio moañés, inició esta semana las obras para instalar la nueva nave autorizada por Portos de Galicia y que permitiría a la gestora del espacio poder trabajar en invierno sin los problemas derivados de los temporales de lluvia. Cuando esté finalizada, será una estructura de 7,10 metros de altura y que tendrá una superficie de 1,75 metros de ancho por 15,20 de largo. Consistirá en una “nave ligera desmontable” con planchas y cuyos materiales se trasladaron a esta marina seca a comienzos del mes de octubre. Los gestores de esta instalación situada en la antigua isla de Samertolaméu lograron este permiso después de pasar el último invierno utilizando una estructura de plástico y tras un fallido intento de construir una nave previa, que había desatado las quejas de los colectivos vecinales. La marina seca de Meira está operativa desde el año 2015 y se construyó sobre la antigua rampa de varada de Meira, de Portos de Galicia, que llevaba años sin uso. El contrato de concesión es de 25 años y su superficie es de 3.700 metros cuadrados.

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