Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El gato de Bilbao perdido en Moaña aparece en Vilaboa

El gato recuperado, ayer en la casa de Vilaboa. Fdv

Luisa Díaz, miembro activo de la asociación protectora de gatos Minchiños, de Moaña, fue una de las personas que más se movilizó cuando, en septiembre pasado, supo la angustia de la familia de Leire Barrachina, que había llegado a Moaña desde su Bilbao natal a principios de mes para pasar unos días de vacaciones y perdió a su mascota Horus. El gato, que David Brasaola, el marido de Leire, encontró dos años antes cuando era una cría en el aparcamiento en donde había estacionado el camión que conduce, se había convertido en un miembro más de la familia. Por eso su pérdida, junto a la playa de A Xunqueira, en donde habían estacionado la autocaravana, fue dramática para ellos. Estaban el matrimonio con los dos hijos de 8 y 2 años, y los padres de ella.

Leire Barrachina en una imagen de archivo con "Horus". Fdv

Durante días no cesaron de buscarlo, hasta el punto que regresaron de Bilbao en dos ocasiones para seguir el rastreo. Pero ni la artimaña de dejarle su arenero en el lugar en el que había desaparecido surtió efecto.

Los mensajes de la familia alertando de su pérdida en las redes sociales llegaron hasta Luisa que, acostumbrada a ayudar a las colonias de gatos, prestó su apoyo a esta familia. Pegaron carteles con la foto de Horus por todo Moaña y llenaron las redes sociales y los grupos de WhatsApp con mensajes de búsqueda. La familia no quería perder la esperanza, pero reconocía que tras dos meses de búsqueda, iba a ser imposible que su mascota apareciera. Luisa siempre les inyectó esperanza, aunque ayer reconocía que ya tenía miedo de que Horus nunca más apareciera o de que estuviera muerto. Pero ayer llegó la gran noticia, tras muchos falsos avisos, de que un gato había aparecido en una casa en Santa Cristina, en Vilaboa.

Los propietarios de la casa mostraron la imagen del animal en Facebook: “Apareceu este gato, é moi dócil e está chorando, deixase acariciar... compartir a ver si aparece o dono”. Luisa asegura que una vecina de Santa Cristina, que sabía que desde Moaña se estaba buscando al gato Horus, dijo que podría tratarse del felino de Bilbao. Y así fue. David y Leire vieron las fotos que se subieron a Facebook desde Vilaboa: “Ese gato se llama Horus. Lo perdimos nosotros en Moaña hace casi dos meses. Somos unos chicos de Bilbao”, respondía David; mientras que Leire añadía: “Es Horus, mi niño. Me vuelvo loca”.

"Estaba en el trabajo y la alegría que me llevé fue tan grande que me preguntaban si me había tocado la lotería"

Luisa Díaz - Miembro de la Asociación protectora de gatos Minchiños

decoration

Leire en seguida se puso en contacto con Luisa que estaba en el trabajo cuando sintió su llamada telefónica. Asegura que estaba en el trabajo y que de la alegría que mostró le llegaron a preguntar si le había tocado la lotería.

Asegura que la gente puede pensar que por un gato se demuestre esto, “pero ha sido una alegría muy grande después de tanta búsqueda”. Un compañero de Luisa que ayuda con las colonias de gatos tuvo la idea de reforzar la búsqueda grabando las voces de la familia de Bilbao llamando a Horus, incluso la del niño: “Salíamos por las noches con la grabación...¡qué pensaría la gente!”, señala Luisa, que agradece el apoyo de este compañero y de toda la gente que se volcó en Moaña.

En un primer momento, la familia de Bilbao desconocía en donde quedaba Vilaboa, llegó a pensar que era en A Coruña. Toda una odisea de una búsqueda que ha tenido final feliz. El gato no paraba de maullar y más todavía cuando se le puso el audio con las voces de sus dueños, lo que indica, asegura esta apasionada de los animales, que las reconocía. El gato apareció más delgado, pero muy limpio, como si ya estuviera acogido en otra casa.

"Le mandé la foto a mi marido; empecé a llorar, a temblar, a reir...después de dos meses había aparecido"

Leire Barrachina - Propietaria del gato "Horus"

decoration

Preparativos para el regreso al País Vasco

Desde Bilbao, Leire Barrachina asegura que ayer fue un día de emociones fuertes, que cuando a las 12.40 horas le sonó el móvil con un wasap de una chica diciendo que ese gato podía ser Horus “se me paró el corazón. Le mandé la foto a mi marido empecé a llorar , a temblar a reír... ni me lo puedo creer. Casi 2 meses y aparece ahí, tan tranquilo, maullando y frotándose con sus nuevos amigos”. Añade que habló con la mujer que lo tiene en Vilaboa: “Muy amable; me dice que es muy cariñoso, muy bueno con los niños... no hay duda, ¡es Horus! Ahora la familia está organizando la vuelta del felino a Bilbao, esperando ya poner un punto y final feliz a esta historia. De no ser posible que ellos viajen, desde Moaña se está organizando un viaje solidario.

Compartir el artículo

stats