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La parte trasera de la excolegiata de Cangas es de pecado

La parte trasera de la excolegiata de Cangas es de pecado.

La parte trasera de la excolegiata de Cangas es de pecado. Parece que estamos en tierra hostil, con minas que explotan a cada paso que damos, vallas que cercan huecos que dejaron los contenedores subterráneos que un día se pusieron bajo presencia policial y contenedores al aire libre que dejan un olor nauseabundo. ¡Menos mal que la excolegiata es un bien patrimonial! Por cierto, que la pintada en la fachada trasera ya fue borrada.

La fiebre de pinta cierres metálicos en tiendas

Está acabando la pandemia (eso confiamos todos) y en Cangas hay una fiebre por pintar de blanco los cierres metálicos de los comercios. Es muy fácil ver a los profesionales de la pintura aplicando pintura blanca para estos cierres. Basta con pasear un poco por la avenida de Marín y alrededores. Tal vez sea eso la parte secreta que nos inocularon en las vacunas y que, de repente, ahora brota. Tal vez los negacionistas lo sabían y no querían ponerse a pintar cierres. ¡Es que Bill Gates las sabe todas!.

La maldita pendiente al Centro de Salud

No sabemos qué fue de aquel proyecto con el que se pretendía reducir la pendiente de la calle que conduce al Centro de Salud de Cangas desde la calle Baiona. Hay que estar en buena forma para llegar a andando hasta el Centro de Salud de Cangas. De no estarlo es mejor pedir una ambulancia para alcanzar el ambulatorio. Y no creemos que valiese tanto dinero, ni entendemos tampoco la razón por la que, en su día, se dejó así. Es una anomalía urbanística que solo se explica si se pretendía mantener a los cangueses en forma.

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