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Las antiguas cabinas de teléfonos de Cangas no tendrán indulto

Antigua cabina telefónica en el atrio de la excolegiata de Cangas, junto a la fuente e Santiago. Gonzalo Núñez

Las cabinas públicas de teléfono, cuya concesión tiene Telefónica y que forman parte del paisaje urbano de los pueblos, tienen los días contados. Con la nueva Ley General de Telecomunicaciones, que sigue en fase de aprobación por parte del Gobierno del Estado con el objetivo puesto antes del 31 de diciembre cuando se acaba la concesión con la operadora, estas cabinas perderán su condición de servicio universal obligatorio, debido a la extensión de la telefonía móvil entre la población, y desaparecerán. Se trata de una medida respaldada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que pide su eliminación en base al Eurobarómetro 2014, (encuestas periódicas de la Comisión Europea), de que el 88% de la población reconoce no haber usado nunca una de estas cabinas. La intención del Gobierno de España era haber tenido ya aprobada la nueva Ley para su aplicación en el segundo semestre del año y que Telefónica, como concesionaria, eliminara las cabinas, pero tal y como señalan en el Ministerio de Economía, la ley sigue pendiente de los informes preceptivos antes de que comience su tramitación parlamentaria.

Mal estado de cabina en Moaña. | // SANTOS ÁLVAREZ

En Galicia, según datos de Economía, hay 831 cabinas, de las cuales 277 están en Pontevedra; 332 en A Coruña; 130 en Lugo y 92 en Ourense. En O Morrazo, la gran mayoría de ellas, sobre todo las más antiguas –con el diseño de 1963– están inoperativas, destrozadas por actos vandálicos, llenas de pintadas y con los teléfonos reventados, pese a que todavía tienen la condición de servicio universal obligatorio y de que Telefónica –como operadora– las mantenga.

Cabina junto a la excolegiata de Cangas.

Es el caso en Cangas, de las que están en el atrio de la excolegiata, convertida ya en todo un emblema de una época que choca con el entorno de patrimonio histórico de la iglesia barroca, o junto a la unidad de drogodependencias. Son cabinas con carcasa para meterse dentro, como la que inmortalizó José Luis López Vázquez en la película “La cabina”.

Cabina con diseño más actual en Moaña. | // SANTOS ÁLVAREZ

Contra la eliminación de estas cabinas en España ya empezaron a levantarse voces críticas, sobre todo por parte de aficionados a la telefonía que reclaman el indulto para algunas de ellas, convertidas, con el paso de los años, en un elemento de referencia en los municipios. En Andalucía, por ejemplo, se está llevando a cabo un proyecto piloto reutilizando las cabinas como puntos de recarga de electricidad, routers wifi o de información turística. En Leganés también han solicitado a Telefónica que las reconvierta, según exponen en el blog de historias de telefonía española, que recoge colaboraciones sobre algunas de estas antiguas cabinas y su grado de conservación.

En Cangas no hay intención de indultar la cabina del atrio de la excolegiata. En opinión del concejal de Urbanismo, Mariano Abalo, “no cabe este indulto, asegura que no es compatible con el entorno y el impacto sería altamente negativo”. No lo descarta quizás en otro ámbito. Eso sí, reconoce la deuda que hay en Cangas con la mejora de la fibra óptica para llegar a ese servicio público universal, que se están encontrando con diferentes criterios en los informes técnicos que impiden darle agilidad, como es el caso de que los informes locales apuntan a que la conducción debe ir soterrada, cuando hay otros jurídicos que dicen lo contrario.

El alcalde de Bueu, Félix Juncal, asegura que alguna cabina, como la más antigua en la avenida de Montero Ríos, en Banda do Río, se podría conservar como elemento decorativo y testimonio de una época, aunque es algo que no han tratado en el seno del gobierno. Reconoce que ellos reutilizan todo el material que pueden, pero muchas veces resulta muy caro y es peor el remedio que la enfermedad y que en el caso de las cabinas tampoco hay muchas en Bueu, y salvo la de Banda do Río, que podría ser de los 70, las otras –al lado del concello y otra de R– ya son más modernas, con el cristal por la mitad.

Desde la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones explican que la nueva ley elimina las cabinas pero también actualiza el servicio universal al incorporar que “debe haber un acceso adecuado y disponible a una internet de banda ancha que permita un conjunto mínimo de servicios como un correo electrónico, motores de búsqueda y obtención de información de todo tipo, herramientas básicas de formación y educación en línea, prensa o noticias en línea, adquisición o encargo de bienes o servicios en línea”. También señala que la nueva ley traspone el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas que también eliminó las cabinas.

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