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Faro de Vigo

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El adiós al conselleiro que quería pasar “desapercibido”

El gobierno de la Xunta y numerosos vecinos arropan a la familia de Valeriano Martínez en su funeral en Bueu

Núñez Feijóo consuela a la esposa de Valeriano Martínez a la salida del funeral. | // GONZALO NÚÑEZ

Bueu despidió ayer de manera emotiva a “su” conselleiro, Valeriano Martínez. La iglesia parroquial de San Martiño y su atrio se llenó de familiares, allegados, vecinos y numerosos representantes políticos que acudieron para participar en el funeral del que fue conselleiro de Facenda. Entre los asistentes estaban todos sus compañeros en el Consello de la Xunta, con el presidente Alberto Núñez Feijóo a la cabeza. Fue una ceremonia breve, en la que el párroco destacó el carácter “sencillo, entregado y leal” de Martínez, el conselleiro al que le gustaba “pasar desapercibido”.

La iglesia de Bueu fue ayer el escenario de un triste Consello de la Xunta. El gobierno autonómico en pleno, con Alberto Núñez Feijóo, a la cabeza se desplazó hasta la localidad para participar en el último adiós a Valeriano Martínez “Tito”, fallecido el miércoles de un repentino infarto. “No hay palabras para describir lo que estáis pasando y para esa oscuridad que hay en vuestro corazón. Pero hoy queremos compartirla con vosotros ante esta inesperada despedida de Tito”, expresó en su homilía el párroco de Bueu, José López, a la familia del que fue conselleiro de Facenda desde 2015.

Conselleiros de la Xunta y representantes del PP, ayer en el atrio. | // G.N.

El templo y el atrio de San Martiño se llenó de vecinos, familiares, allegados y representantes políticos para mostrar sus condolencias y acompañar a la familia. El alcalde de Bueu, Félix Juncal, y el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices, fueron los encargados de recibir a la viuda y al hijo de Valeriano Martínez. En el interior ya estaban todos los conselleiros y conselleiras del gobierno autonómico, junto a otros representantes políticos como la diputada y exministra Ana Pastor; alcaldes del PP como María Ramallo y José Crespo o el exalcalde de Bueu Tomás Barreiro, junto a miembros del actual grupo municipal popular.

La viuda y el hijo de Valeriano Martínez salen con sus cenizas de la iglesia de Bueu. Gonzalo Núñez

El último en llegar fue Núñez Feijóo, que en el interior de la iglesia se sentó en el primer banco de uno de los laterales junto a Miguel Santalices y Félix Juncal. Xunta, Parlamento y Concello sentados juntos. En el resto de bancos y en el exterior se mezclaban vecinos y otros representantes políticos del PP, como la exconselleira Beatriz Mato, el exdelegado de la Xunta Ignacio López Chaves o el presidente de Sogama, Javier Domínguez Lino, entre muchos otros.

El párroco de Bueu destacó durante su homilía que “Tito”, como le conocía todo el mundo, “supo vivir de manera sencilla, elegante, leal y le gustaba pasar desapercibido”. Su repentino fallecimiento es un motivo de tristeza para sus familiares y allegados, pero debe “ser el momento para dar gracias por lo que hizo [...] y por el legado que nos deja”, expresó el sacerdote. Un sentimiento compartido por la inmensa mayoría de los presentes.

Félix Juncal, Miguel Santalices y Núñez Feijóo entran juntos en la iglesia. | // G.NÚÑEZ

Al finalizar el oficio religioso muchos vecinos y compañeros de Valeriano Martínez se quedaron arropando a la familia. Entre los conselleiros y conselleiras que compartieron labores de gobierno con Tito abundaban los rostros de tristeza y los ojos al borde del llanto. Todos se quedaron hasta el final, como el vicepresidente Alfonso Rueda, que el jueves no pudo estar por el fallecimiento de un familiar de uno de sus estrechos colaboradores, o el propio Alberto Núñez Feijóo, que antes de marcharse se dirigió a los medios para apuntar que no iba a realizar ninguna declaración. “Hoy es el día de Tito”, manifestaba.

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