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Investigada por cobrar durante un año la pensión de su padre fallecido

La Guardia Civil delante de la vivienda en la que apareció el fallecido.

Las sospechas iniciales se han confirmado. La Guardia Civil considera que la hija del hombre que apareció muerto en su casa de Meira el pasado mes de marzo pudo estar cobrando la pensión de su padre de forma fraudulenta durante al menos un año. La cuantía que pudo haber llegado a percibir durante este tiempo aún está por determinar, pero desde la Benemérita confirman que a la mujer ya se le ha comunicado que está siendo investigada por presunto fraude a la Seguridad Social y abandono. La instrucción corresponde al Juzgado de Cangas.

El fallecido, que sería natural de Bueu, vivía en régimen de alquiler una casa del barrio de Isamil, en la parroquia de Meira junto a su hija y la entonces pareja de la mujer. El hallazgo se produjo el pasado 9 de marzo, después de que la propietaria de la vivienda lograse una orden judicial para acceder al inmueble puesto que llevaba varios meses sin poder cobrar el importe del alquiler. El avanzado estado de descomposición en el que se encontraba el cuerpo dificultó las labores de identificación, aunque parecía claro que la muerte se debió a causas naturales y no violentas. Desde el primer momento se sospechó que los familiares pudieron dejar el cuerpo en la casa para seguir cobrando la pensión del fallecido de manera irregular. La casera explicó en su momento que llevaba cerca de un año sin ver a los inquilinos.

La Guardia Civil afirma que de momento la única persona investigada es la hija del fallecido, que es vecina de Cangas y se enfrenta a un posible delito de abandono y fraude a la Seguridad Social.

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