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Bueu se queda otra vez sin arquitecto municipal e inicia un proceso para cubrir la plaza de forma interina

El ya exarquitecto de Bueu, Francisco Javier Antoñón, ofrece explicaciones a la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, durante la inauguración de la piscina de As Lagoas. | // SANTOS ÁLVAREZ

El departamento de Urbanismo de Bueu vuelve a quedarse “cojo”. El hasta ahora arquitecto municipal cesó ayer en sus funciones después de que concluyese la comisión de servicios con la que se trasladó al municipio y el gobierno local deberá iniciar un proceso para cubrir uno de los puestos técnicos más importantes del organigrama municipal. En esta ocasión no se optará por un proceso de comisión de servicios, sino por un concurso-oposición. Eso sí, la plaza ofertada no es en propiedad sino en régimen de interino.

La intención municipal es que la vacante pueda quedar cubierta antes de final de año. Mientras tanto se plantea la posibilidad de contratar una asesoría externa para que informe todos aquellos procesos que deban llevar la firma de un arquitecto superior y evitar así que se acumulen los expedientes sin tramitar en el departamento. Los servicios jurídicos municipales ya están estudiando la viabilidad de esta opción.

El hasta ahora arquitecto municipal, Francisco Javier Antoñón, se hizo cargo de la plaza con una comisión de servicios hace justamente dos años, procedente del Concello de Tui. Llegó para cubrir la vacante del anterior técnico municipal después de su jubilación. En este tiempo le tocó dirigir y supervisar la ejecución de la fase final de la piscina municipal de As Lagoas. “La comisión de servicios es por un periodo de un año, prorrogable otro más. Legalmente no es posible ampliarla más”, explicaba ayer el concejal de Urbanismo, Martín Villanueva.

Esta misma semana la Xunta de Goberno Local aprobó las bases para iniciar cuanto antes el proceso selectivo para incorporar al nuevo arquitecto municipal, que incluirán además la creación de una bolsa de contratación para cubrir la plaza en caso de que vuelva a quedar vacante.

Villanueva reconoce que el departamento aún tiene una importante carga de trabajo acumulada, aunque da por superada la “situación negra” vivida antes de la incorporación del anterior arquitecto. “El volumen de trabajo se multiplicó, tuvimos que asumir más procedimientos que antes llevaba Secretaría y registramos un elevado número de consultas y licencias”, explica. Durante el “parón” forzado por el COVID el departamento recuperó impulso y la incorporación de la nueva técnica jurídica “nos permitió dar un salto cuantitativo y cualitativo” porque sirvió para agilizar el informe y tramitación de los expedientes urbanísticos.

En los primeros meses del año se aprobaron más licencias urbanísticas que en todo 2020 y en cada reunión de la Xunta de Goberno Local se incluyen nuevos permisos para aprobar. “Hay un gran movimiento y nos desbordan el número de consultas que se realizan”, cierra el edil de Urbanismo.

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