Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La alta demanda de las conserveras reduce el mejillón que se exportará esta campaña

Desde junio, los bateeiros de Moaña venden para conservas unos tres camiones de bivalvo cada día | La máxima actividad de exportación comenzará con dos polígonos cerrados

Descarga, ayer, de mejillón para conserveras en el muelle de A Mosqueira. | SANTOS ÁLVAREZ

Con la llegada de septiembre los bateeiros con su puerto base en A Mosqueira o en Domaio –ambos en Moaña– iniciarán su temporada alta de exportación de mejillón a Francia y al sur de Italia. Sin embargo, y por segunda campaña consecutiva, la cantidad de bivalvo para el extranjero no es demasiado elevada debido a la altísima demanda que existe por parte de la industria conservera. Y es que la venta de mejillón en lata se disparó durante el confinamiento de la primavera de 2020 y se mantiene todavía en niveles mucho más altos que antes de la pandemia

La exportación al extranjero nunca se paró en este verano. El jueves y el viernes, por ejemplo, salió lleno un camión cada mañana para Italia, lo que supone unas 20 toneladas diarias. “Pero todavía no hay mucho mejillón con el tamaño suficiente para la exportación. Además, aunque hay producto, no hay tanto como otros años”, apuntan algunos productores. Indican que “desde junio estamos trabajando casi sin parar para fábricas y eso hace que no quede tanto bivalvo para exportar”.

El comienzo del grueso de la campaña de exportación llega también con cierta incertidumbre entre el sector, pues la semana pasada cerraron varios polígonos en la ría de Vigo y, aunque reabrieron entre el 24 y el 27 de agosto, dos de ellos permanecen todavía cerrados al detectar los biólogos del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) niveles muy altos de toxina. Se trata de los polígonos Cangas F –frente a las costas de la playa de Nerga– y Cangas H, frente la ensenada de Liméns. El resto de sectores de la ría de Vigo se mantienen en estos momentos abiertos. “Tememos que haya cierres este mes porque en esta época no sería extraña la aparición de toxinas”, desvelan desde el muelle de A Mosqueira. De todas formas, si abriesen los dos sectores cerrados, facilitaría sin duda la campaña de venta al extranjero.

Al margen de los pocos camiones que salían hasta la pasada semana para Italia, lo habitual en el muelle de A Mosqueira es la carga de camiones para fábricas conserveras. “Sacamos tres o cuatro camiones cada día de 17 toneladas cada uno solo para conserva”, sentencian los productores.

Si la incertidumbre sobre la evolución de la toxina en la ría de Vigo es grande, peor están las cosas entre los productores de Bueu, que tienen sus sectores cerrados desde el 13 de agosto.

En los dos polígonos de la ría de Aldán–Cangas A y Cangas B– los mejilloneros no pueden extraer y comercializar producto desde el pasado 24 de agosto. Hace ya una semana que el Intecmar decretó su cierre y se encuentran a la espera de una mejoría de las condiciones.

Compartir el artículo

stats