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113 moañeses multados en tres días exceso de velocidad

El coche con el radar móvil utilizado en Moaña por la Policía Local.

La Policía Local de Moaña contó, por primera vez desde antes de la pandemia, con el radar móvil prestado por la Jefatura Provincial de Tráfico de Pontevedra. Los agentes realizaron controles de velocidad en distintos puntos del casco urbano entre los días 20 y 23 de agosto, midiendo la circulación de un total de 2.500 coches en zonas limitadas a 50, 40 o incluso 30 kilómetros por hora. Se comprobó que muchos conductores superan la velocidad en estos puntos en donde el límite está cada vez más bajo. Y es que hasta 113 conductores fueron “cazados” superando los límites de velocidad. Todos ellos se exponen ahora a sanciones administrativas.

Los controles se realizaron en la PO-551 a la altura de Caeagua o de A Porta do Sol, en la parroquia de Meira. También en la carretera provincial de Abelendo o en la de Meira de Arriba, entre otros puntos. Los agentes permanecieron poco tiempo en cada sitio.

El radar se utilizó desde una furgoneta rotulada con la imagen corporativa de la Dirección General de Tráfico. Desde la Policía Local entienden que el número de sancionados sería incluso mayor con otro tipo de dispositivo “pues el carácter de estos controles fue preventivo al estar la furgoneta rotulada y la mayor imparte de los conductores reducían la velocidad al verla”.

La campaña de controles de velocidad se sumó a varias vigilancias acometidas por la Policía Local este fin de semana con controles de consumo de drogas y alcoholemia. Los dispositivos se instalaron en distintas rotondas del casco urbano como la de Salitre, la de O Portal do Almacén y la de As Barxas.

Como resultado, dos conductores fueron “cazados” conduciendo bajo los efectos del alcohol. Uno de ellos, de 30 años, dio una tasa de 0,86, más que triplicando el límite permitido y, por lo tanto, afrontando una denuncia penal, por lo que deberá acudir a un juicio rápido.

El otro positivo arrojó un resultado de 0,46 y se expone a una sanción administrativa.

Estos casos se suman a la persecución vivida la noche del viernes para el sábado, cuando la Guardia Civil de Tráfico detuvo a un moañés de 23 años que se había escapado de un control policial en Cangas. Finalmente, tras realizarle la prueba de alcoholemia, su caso se trata también como un posible delito al triplicar la tasa de alcohol permitida.

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