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Sin puntos de recarga eléctrica en las gasolineras de la comarca

Un cliente de Casa Videira, ayer, cargando el vehículo en el aparcamiento. | RAFA VÁZQUEZ

Galicia tendrá que multiplicar por 50, hasta 2030, sus puntos de recarga públicos para coches eléctricos, pues apenas cuenta con 330 estaciones activas y para entonces necesitará 16.426, toda vez que en el año 2035 solo estará permitida la comercialización de vehículos eléctricos en toda la Unión Europea. La situación en O Morrazo es todavía peor, pues la comarca está muy retrasada en cuanto a la instalación de esta tecnología. De hecho, a día de hoy ninguna gasolinera de la zona cuenta con puntos de recarga. Es más, en el mapa de puntos de recarga de la plataforma “Electromaps”, recientemente actualizado, solo se recoge un punto que ofrece este servicio en toda la comarca. Se trata de la Casa Rural Videira, en Bueu, que dispone de cuatro enchufes en su zona de aparcamiento para los clientes.

“De momento tenemos enchufes caseros. Los pusimos a comienzos de año. Nos pareció una buena idea para los usuarios”, apuntan desde esta casa rural. Eso sí, esperan recibir en breve un enchufe de carga rápida “con un contador y que nos permitirá activarlo y cobrar por el servicio en función del consumo”, indica la responsable de la Casa Videira.

Por su parte, desde las gasolineras explican que la demanda es muy escasa, de momento, en O Morrazo. “La primera vez que me preguntaron por estos puntos de recarga fue en el verano pasado, y desde entonces no volvieron a preguntar. La gente que tiene un coche eléctrico en O Morrazo suele tener uno pequeño y lo carga en su propia casa durante la noche”, explica una trabajadora de la gasolinera de Shell en Bueu.

En algunas gasolineras explican que se plantearon ya hacerse con el servicio ante la próxima obligatoriedad, pero de momento no tienen fecha para ello.

En Cangas, por ejemplo, desde la gasolinera Shell, ubicada en el casco urbano, apuntan a que ya se plantearon contar con algún punto de recarga, pero de momento no tienen “y la demanda apenas existe”, indican.

Algo similar ocurre en la gasolinera de Sanchilán, en la parte alta de Moaña, en donde apenas tienen casos de clientes que preguntan por el servicio para recargar las baterías. En la céntrica calle Concepción Arenal, en donde ayer un camión recargaba los depósitos de combustible, tampoco disponen todavía de este servicio y en idéntica situación se encuentra la otra gasolinera moañesa, ubicada en la PO-551 en la parroquia de Domaio, cerca de la rotonda hacia el puente de Rande.

El Concello de Moaña, por su parte, ya ha dado sus primeros pasos para impulsar el cambio a vehículos eléctricos desde las administraciones. Desde el año pasado, la furgoneta que utiliza el electricista municipal para su trabajo diario circula sin emitir CO2, además de contar con otros coches híbridos.

La compra de vehículos se desploma

La demanda de puntos de recarga eléctricos es casi nula en la comarca y desde Casa Videira confirman que en lo que va de verano solo cuatro huéspedes le solicitaron el servicio. “Eran, además, de Madrid, Barcelona y Francia”, indican desde el establecimiento. Hay que tener en cuenta que en los últimos dos años, cuando han comenzado a venderse con más fuerza los coches ecológicos, las matriculaciones cayeron con fuerza en O Morrazo. Es más, en los primeros siete meses de 2021 apenas se matricularon 459 nuevos turismos en la comarca, esto supone 44 menos que el año pasado, el de la pandemia y los confinamientos más fuertes. Comparando este dato con las cifras que el sector de la automoción barajaba antes de la pandemia, la caída es más acusada. Y es que entre enero y julio de 2019 los vecinos de O Morrazo habían comprado un total de 774 coches nuevos, lo que supone 315 más que en el mismo periodo del presente ejercicio. De no remontar la compra de coches, la adaptación del parque automovilístico hacia un transporte menos contaminante será más lenta de lo previsto.

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