La fe por el Carmen mueve pandemias en Meira

Meira cerró ayer sus Festas de Samertolaméu y lo hizo por todo lo alto, con procesión incluida en homenaje a la Virgen del Carmen, pese a que, por la situación sanitaria derivada de la pandemia, no se pudieron sacar de la iglesia parroquial a las imágenes religiosas habituales. En la propia iglesia de Santa Eulalia se celebraron dos misas por la mañana, con la ceremonia solemne al mediodía.

Pese a que no había imágenes, unas 70 personas participaron vestidos con trajes tradicionales de marineros. A ellos le acompañaron los fieles que no quisieron perder la oportunidad de honrar a la patrona de los marineros. Partieron de la Porta do Sol para bajar a Samertolaméu por el cruce del Río do Barranco. Después de recorrer todo el frente marítimo, a la altura del palco, la banda de música Airiños do Morrazo interpretó una pequeña actuación, alrededor ya de las 20.00 horas.

Los fieles prosiguieron su camino hasta la lonja, en donde la comisión de fiestas instaló un cuadro de gran formato que representa a la Virgen del Carmen. Fue descubierto por el marinero Samuel Rouco.

Tras este acto llegó la ofrenda floral, lanzando una corona al mar en recuerdo de los marineros fallecidos. El encargado de la ofrenda, este año, fue el patrón mayor de la Confraría de Moaña, José Antonio Currás. Los presentes entonaron entonces el “Salve Marinera”, cantado por la vecina Julia González y cuya parte musical la pusieron los integrantes de Airiños do Morrazo.

Consiguieron, los vecinos de Meira, mantener viva su tradición para honrar a la patrona de los marineros y completar dos días festivos.

La noche del martes para el miércoles se tiraron fuegos artificiales y la tarde anterior se sucedieron los galardones que cada año entregan los organizadores del evento. Este año quisieron premiar a los grupos políticos de la corporación y a las comisiones del resto de fiestas que se celebran en Moaña.

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