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Los comuneros de Coiro compran una casa labriega para convertirla en local social y aula de naturaleza

La casa, en una finca de 2.165 metros, dispone de bodega, hórreo y cuadras para animales.   | // G.Núñez

La casa, en una finca de 2.165 metros, dispone de bodega, hórreo y cuadras para animales. | // G.Núñez

Coiro contará a corto plazo con un local social y aula de naturaleza en una antigua casa de labranza que la Comunidade de Montes de la parroquia acaba de comprar en la Rúa da Rubiña, lugar de Parada. Se trata de una vieja construcción de piedra con alrededor de 215 metros de superficie útil repartida en dos plantas, con elementos tradicionales como bodega, lagar, lareira y horno en una finca de 2.165 metros cuadrados con hórreo, lavadero, pozo de agua y cuadras de animales, además de árboles frutales que facilitarán las actividades relacionadas con el agro y el monte que los comuneros tienen previstas. La junta rectora lleva años gestionando la adquisición de un inmueble con terreno que responda a sus necesidades y cerró recientemente una operación que supera los 100.000 euros de inversión inicial –a los que habrá que añadir los gastos de su reforma integral– y que ya ha sido refrendada por la asamblea de comuneros.

La construcción no está datada, aunque ya existía en el siglo XIX, según refiere el vecindario, que recuerda actividades agrícolas y ganaderas por parte de antiguos propietarios que disponían de parejas de bueyes para labranza y carretaje desde que tienen constancia. Actualmente, las cuadras permanecen en pie y en la finca se crían animales, pero la vivienda se encuentra inhabitable y precisa una reforma a fondo, en la que ya trabaja la junta rectora para definir las directrices, elaborar el proyecto y lograr las licencias necesarias para ponerse manos a la obra. La idea es que a lo largo del próximo año las instalaciones puedan estar operativas, aunque la actuación de abordará por fases conforme a la disposición de recursos y plazos administrativos, explican el secretario de la Comunidade de Montes Veciñais en Man Común de Coiro, Manuel Soaxe, y el vocal Serafín Menduíña, que anuncian la tramitación de subvenciones y ayudas para agilizarlo.

Comuneros de la parroquia, delante de otra de las fachadas del inmueble. | // G.N.

De momento, los representantes legales del colectivo y de la familia propietaria ya han firmado el contrato de arras, adelantando una señal del compromiso que se formalizará en los próximos días con la escritura notarial. El acuerdo tuvo muy buena acogida en la asamblea celebrada el pasado domingo, logrando el consenso de todos los socios presentes. En la reunión se registraron varias altas en el censo de comuneros, se percibió también una mayor participación que de costumbre y disposición a formar parte de la junta rectora, que se renueva y crece en número de miembros para darle impulso.

“Queremos hacer un local vivo, que esté activo todos los días”, afirman los promotores, que por fin tendrán un local social donde celebrar sus reuniones y asambleas –que ahora tienen lugar en la Escola Vella da Retirosa– o archivar la documentación, que de momento se guarda en domicilios particulares. Pero no solo con las actividades de la comunidad de montes, sino de otros colectivos asentados en la parroquia de Coiro o vinculados a ella, como los centros escolares o las Anpas de esos centros educativos, que podrán hacerle uso durante el curso escolar. También acogerá talleres formativos y actividades didácticas, principalmente vinculadas al monte y la vida rural. La finca ya está cerrada y dispone de servicios como agua y luz, por lo que confían en que “en el plazo de un año ya se puedan celebrar actividades allí”.

Otra perspectiva del inmueble que se convertirá en sede de la Comunidade de Montes. | // G.NÚÑEZ

La completa remodelación del inmueble es más compleja y llevará más tiempo y dinero. El tejado está practicamente desplomado, y los pisos de madera, muy deteriorados e inseguros para transitar por ellos. Lo prioritario será cambiar la cubierta, realizar los forjados y acondicionar los accesos, eliminando barreras arquitectónicas. También eliminar añadidos de ladrillo y cemento y poner en valor en conjunto, tareas que se acometerán por fases. La asamblea de comuneros coincide en que el dinero que genera el monte no debe engrosar las cuentas bancarias, sino invertirse en él y en servicios para la ciudadanía como el local social y aula de naturaleza que ya ven como una realidad factible a corto plazo.

“Autosuficiencia energética” con placas solares y calefacción por biomasa

Los conceptos de “accesibilidad” y “eficiencia energética” están entre las prioridades del proyecto de los comuneros de Coiro para la que será su sede social y lugar de encuentro en la parroquia. La supresión de barreras arquitectónicas, el acondicionamiento de rampas o la dotación de aseos que cumplan todas las de las personas con movilidad reducida darán respuesta al primer requisito, mientras que el segundo se cumplirá con la construcción de un porche cubierto, la instalación de placas solares orientadas al sur y la dotación de un sistema de calefacción por biomasa, así como cocina tradicional de hierro, que servirá para realizar actividades culinarias o talleres que requieren de ese servicio. La propuesta irá tomando forma en las próximas semanas, al mismo tiempo que se formaliza la renovación de la junta rectora con la entrada de nuevos miembros, aunque eminentemente continuista, que mantendrá las riendas de la Comunidade de Montes de Coiro.

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