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Un vecino de Bueu de 86 años fallece tras precipitarse con su automóvil al mar

El fallecido es Benito Molares Portela, que vivía en Montemogos | El suceso ocurrió en la zona donde amarran los barcos para Ons | El cuerpo fue recuperado por buzos de la Armada

El momento en el que se recuperó el coche con el que el fallecido cayó al mar en Bueu. |   // G.NÚÑEZ

El momento en el que se recuperó el coche con el que el fallecido cayó al mar en Bueu. | // G.NÚÑEZ

Un vecino de Bueu falleció en la madrugada del viernes tras precipitarse con su coche al mar en el entorno del puerto, en la zona donde atracan los barcos que se dirigen a la isla de Ons. El fallecido es Benito Molares Portela, de 86 años de edad, y su cuerpo fue rescatado por buzos de la Escuela Naval Militar de Marín. Las causas están aún pendientes de investigación por parte de la Guardia Civil y se barajan como hipótesis que el hombre sufriese una indisposición cuando estaba maniobrando al volante o bien que se arrojase intencionadamente. El vehículo quedó a una profundidad de unos ocho metros, con las ruedas hacia arriba e hizo falta una grúa y la colaboración de un buzo para poder izarlo.

El suceso ocurrió alrededor de las cinco de la madrugada. Varios testigos aseguraron a la Policía Local de Bueu y a la Guardia Civil que el hombre estuvo en la parte trasera de la nave de rederas, al parecer realizando pesca recreativa. Sobre esa hora lo vieron recoger sus cosas y guardarlas en el coche para irse. Fue entonces, cuando después de maniobrar con el automóvil –un Renault Clio– cayó al mar.

Muere un pescador recreativo en Bueu tras caer su coche al mar David García

En un primer momento se pensó que pudo deberse a un despiste con la marcha atrás puesta. Sin embargo, un pescador recreativo que estaba en la zona pudo ver como ocurrió realmente el accidente. “Yo estaba más lejos [en la parte donde amarran los bateeiros], pero vi como primero daba marcha atrás y luego empezó a circular hacia adelante hasta que cayó al mar”, contaba Luis Isidro Martínez, también vecino de Bueu. Se estima que avanzó alrededor de unos 20 metros antes de precipitarse al mar. Cuando los operarios de la grúa y el buzo izaron el coche y lo subieron al camión comprobaron que el cambio de marchas estaba en primera.

Policía y Guardia Civil en la zona, a la espera de la forense. | // G.N.

A la hora del accidente había más personas en el lugar y de inmediato alertaron al 112, Policía Local y Guardia Civil, aunque nada pudieron hacer por salvar la vida del hombre. En el momento del suceso era todavía noche cerrada y, pesar a que la caída fue al lado de la zona portuaria, en ese punto hay un calado superior a los ocho metros. “Además hay fangos y mala visibilidad”, explican las fuentes consultadas. Aún así, durante unos minutos desde la superficie todavía se distinguían las luces encendidas del Renault Clio.

Los encargados de rescatar el cuerpo fueron buzos de la Armada, desplazados desde la Escuela Naval de Marín. Debido a las malas condiciones de visibilidad no encontraron documentación ni pudieron distinguir la matrícula del coche. Esa circunstancia demoró la identificación del fallecido. Alrededor de las 8.00 horas un navalleiro de la Cofradía de Bueu se sumergió en la zona y pudo ver la placa, con lo que a continuación se pudo identificar al fallecido como Benito Molares Portela, vecino del lugar de Montemogos, en la parroquia de Beluso.

Alrededor de las 9.00 horas se procedió a levantar el cadáver y poco antes de las 11.00 horas comenzaron los trabajos para recuperar el automóvil, que con el agua acumulada en su interior alcanzaba un peso de casi 2.000 kilos. Fue necesaria la participación de un buzo de la empresa Grupo Roslev-Servisub y de una grúa. Este operativo se prolongó durante más de una hora.

La maniobra para izar el coche fue seguida por muchos vecinos. | // G.N.

“Es muy raro, nunca en su vida salió a pescar”

El suceso provocó ayer gran expectación en el entorno del muelle de Bueu, donde muchos vecinos se acercaron a seguir las maniobras para recuperar el coche e interesarse por lo ocurrido. Entre ellos había familiares y conocidos del fallecido, que no daban crédito a lo ocurrido.

Una de esas personas era su vecina Dora Márquez, que habitualmente se encargaba de ayudar al hombre en las tareas domésticas. “Es muy raro. Nunca salió a pescar en su vida, jamás salía de noche de casa y evitaba cualquier peligro”, contaba ayer en el puerto, visiblemente afectada por lo ocurrido.

Benito Molares Portela era viudo y vivía solo ya que su hijo reside en Barcelona. Ayer acudió a la vivienda de su vecino a primera hora de la mañana como habitualmente y se extrañó de que la puerta estuviese cerrada con llave, así como que no hubiese nadie. Fue otra vecina que se acababa de enterar de lo sucedido la que le avisó de lo ocurrido. “Cuando hablé con su hijo hasta él se preguntaba qué hacía su padre a las cinco de la mañana en el muelle”, manifestaba.

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