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El comedor social atribuye la denuncia a Fiscalía a una “venganza” del vicepresidente y pide su cese

Ángela Rodas, ayer en el comedor social de Cangas. |   // G.N.

Ángela Rodas, ayer en el comedor social de Cangas. | // G.N.

“Llevo 30 años de mi vida dedicada a la caridad porque me gusta ayudar a los demás y que los demás me ayuden a mí. ¿Cómo es posible que se ensañen de esta manera conmigo?”, se preguntaba ayer Ángela Rodas, presidenta de la Asociación de Caridad Santiago Apóstol de Cangas en el comedor social que dirige el colectivo, con ella al frente, y a raíz de la denuncia presentada por el vicepresidente, Luis Fernández, por presuntas irregularidades contra ella y el secretario, Juan Luís Luaces. La junta directiva niega de manera categórica y rotunda todas y cada una de las acusaciones y asegura que están motivadas única y exclusivamente “por el afán de venganza” del vicepresidente, al que se pretende cesar en la asamblea que se celebra hoy a las 17.00 horas. A esa hora se oirá más que ruido de tarteras de la cocina del comedor y algún que otro comentario, como se escuchaba ayer, de que “el demonio está dentro”.

 La directiva de Santiago Apóstol afirma que la “venganza” está motivada porque sus miembros se opusieron a los objetivos del vicepresidente de hacerse con el dominio de la asociación intentando usurpar las funciones de la legal representante (su actual presidenta), compareciendo ante numerosos organismos y administraciones públicas “sin la menor autorización y empañando la imagen de la asociación y del resto de la directiva, hasta el punto de tener la entidad que remitir varios escritos a numerosos organismos públicos informando de que la presidencia de la asociación y su representación nunca ha estado vacante y, con ello, desautorizando cualquier contacto o gestión llevada a cabo por Luis Miguel Fernández de forma unilateral”. También se menciona que el tesorero tuvo que renunciar al cargo ante la insoportable campaña de desprestigio del vicepresidente y Ángela Rodas la que tuvo que asumir provisionalmente su puesto.

La Asociación Santiago Apóstol señala que, a pesar de una entidad sin ánimo de lucro, “el vicepresidente ha intentado infructuosamente que la asociación remunerara sus servicios con 2.000 euros mensuales, a lo que la junta directiva se negó en redondo, no solo porque vulneraría los estatutos de la asociación, sino porque ello supondría dejar de destinar 24.000 euros a los más necesitados. Lo que sí logró Fernández, pese a prohibirlo los estatutos, fue figurar en una de las cuentas bancarias de la asociación vinculada con una póliza de préstamo suscrita con motivo de la compra del local social y que a día de hoy no ha podido ser cancelada por la negativa del actual vicepresidente, generando importantes gastos por comisiones. Esta situación que se espera revertir también en la asamblea general que se celebra hoy”.

La junta directiva manifiesta que, en los tres últimos meses, Luis Fernández recurrió a acciones de todo tipo como llevarse numerosa documentación de la asociación para impedir el normal funcionamiento de la misma “o la infundada denuncia contra el marido de la presidenta, por lesiones y coacciones, que acabó siendo totalmente desestimada por el Juzgado de Cangas”. 

Respecto a las acusaciones que realiza ante Fiscalía Luis Fernández, por presunta malversación de fondos en preferentes, la junta directiva contesta que hace muchos años que, al igual que otras muchas personas de Galicia, la asociación fue víctima de la captación “fraudulenta” realizada por Nova Galicia Banco y recuerda que se recuperó el dinero invertido. También que en el momento de adquirir el citado producto financiero no era presidenta Ángela Rodas ni secretario Juan Luis Luaces. Por lo que se refiere a las acusaciones de falsedad documental con motivo de la escritura del local de la asociación, la directiva no solo lo niega, sino que recuerda que la persona que intervino activamente en todas las gestiones de la compra del local, incluyendo las realizadas en la notaría, tanto los días previos como en el momento de la compra, acompañando a la presidenta, fue el propio vicepresidente.

De los graves accidentes de voluntarios, que también denuncia, Santiago Apóstol lo niega totalmente, ya que nunca los hubo en las instalaciones y que la actividad de los voluntarios siempre ha estado marcada en el convenio de colaboración que la asociación tiene suscrito con el Concello.

Valoración de Luaces

Por su parte Luaces recuerda en un comunicado que el dinero de las preferentes fue devuelto íntegramente por la entidad bancaria, ya desaparecida, como hizo con otros clientes afectados. Añade que “es muy triste para los directivos, voluntarios y colaboradores de buen corazón que todavía existen, ver año tras año, su altruismo y dedicación encharcado de mierda, un trabajo por el que nadie cobra excepto la trabajadora social y la cocinera. Por supuesto, jamás he cobrado ni un céntimo y no tengo firma en ninguna cuenta, como es preceptivo en los estatutos que rigen la asociación. Más amargo es comprobar cómo hay gente que quiere aprovecharse de la dedicación generosa que mis compañeros diariamente hacen (especialmente la presidenta, Angela Rodas) por atender en lo posible a cientos de personas necesitadas, algo que debería ser responsabilidad máxima de las administraciones públicas, pero que delegan frecuentemente en terceros, muchos de ellos confesionales, y que, además son, por desgracia, actividades sujetas a vergonzosos intereses, inimaginables para el gran público”. Luaces descartó ayer realizar más valoraciones al respecto, que las que figuran en el comunicado emitido por la Asociación.

La Iglesia Evangélica niega que se lo vayan a ceder

La Asociación de Caridad Santiago Apóstol califica de “burda mentira” lo que denuncia el vicepresidente, de que se vaya a ceder el local a la Iglesia Evangélica del Séptimo Día. Es más, desde el consejo e ela Iglesia Evangélica Revive y en un escrito firmado por el pastor Walter HofKamp, señalan que es conocida en Cangas la colaboración desde hace años de esta Iglesia con el comedor social y que es falso que se quiera quedar con el mismo.

Aclaran que no hay una vinculación directa con el comedor, sino que simplemente varios miembros colaboran, ayudando a decenas de familia de la localidad, de forma desinteresada y voluntaria: “Tampoco hay intención por parte de nuestra Iglesia de asumir la gestión del comedor, ni interés alguno en el local”.

La Iglesia Evangélica Revive tiene su sede en la avenida de Bueu de Cangas, urbanización Mar de Pedra, y está formada por más de 120 miembros, muchos de los cuales son vecinos de Cangas y de localidades cercanas. El objetivo de la misma, señalan en el comunicado, es la ayuda al prójimo y al necesitado, principio que “compartimos con el comedor social”. Les apena que se haya lanzado una sombra de duda sobre el comedor social, como también sobre la participación de algunos de los evangélicos.

Volver a presentarse a la reelección

 

En la asamblea de hoy, la directiva de la Asociación de Caridad Santiago Apóstol tiene intención de volver a presentarse a una nueva reelección, así como a ejercitar acciones legales contra los autores de las acusaciones. Ante la Fiscalía, el vicepresidente planteó denuncias por presunta malversación de fondos con preferentes, presuntas irregularidades contables, de falsedad documental cuando se llevó a cabo la compra del local que alberga el comedor a un fondo buitre y de no contratar el seguro obligatorio a los voluntarios.

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