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Un homenaje al “sembrador del teatro en Cangas, O Morrazo y Galicia”

Un momento de la inauguración de la exposición en memoria de Xosé Manuel Pazos.

Un momento de la inauguración de la exposición en memoria de Xosé Manuel Pazos. Gonzalo Núñez

La Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo de Cangas rindió homenaje a uno de sus fundadores, Xosé Manuel Pazos, “un dos sementadores do teatro en Cangas, no Morrazo e en Galicia”, tal y como reconoció su colaborador y amigo Henrique Harguindey y como también lo hizo de modo indirecto la Academia Galega do Teatro, que le concedió ayer mismo su Premio de Honor por “su compromiso y trabajo para crear un futuro para el teatro de nuestro país”. Sucedió en el atípico arranque del certamen cangués, que en su trigesimooctava edición apostó por rememorar la figura del dramaturgo con una exposición y un acto multidisciplinar que combinó música, humor, danza, poesía, discursos y, como no podía ser menos, teatro, la gran pasión del fallecido alcalde cangués.

El galardón fue entregado en el acto multidisciplinar realizado tras la inauguración de una muestra que hizo un repaso de las diferentes facetas de Pazos dentro del teatro, incluyendo manuscritos, documentación, pero también algunos de los premios recibidos o incluso obras artísticas relacionadas con él o elementos de un carácter más personal como su gorra. La presidenta de la Academia, Imma Antonio Souto, defendió la justicia del reconocimiento en que “el hecho de que Cangas tenga un auditorio y exista esta Mostra de Teatro con un público asentado tiene que ver con su trabajo a lo largo de muchos años”.

La Academia Galega do Teatro concede a Xosé Manuel Pazos a título póstumo su Premio de Honor

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Si la exposición ya fue un punto de encuentro entre muchas personas que formaron parte de la vida de Pazos, otro tanto de lo mismo puede decirse del acto que también acogió el auditorio cangués posteriormente, y que fue definido por sus organizadores como “un reconocimiento, pero sobre todo un regalo a un amigo. No se trataba de hacer algo grandilocuente, sino de hacerlo desde el cariño”. Dan fe de ello las cerca de 240 personas que acudieron a la cita, el aforo máximo permitido por las restricciones del Covid-19.

Una de las actuaciones teatrales en el acto en el auditorio de Cangas. Gonzalo Núñez

De este modo, y con Pepa Barreiro y Sonia Rúa como maestras de ceremonias el acto arrancó con la actuación de la Banda de Gaitas Tromentelo de Coiro. A partir de ahí se encadenaron intervenciones de personas y colectivos del mundo de la cultura, con el foco en Cangas. Anxo Graña, Carme Penim, Héctor Pazos o Paco Alfaro pusieron la nota musical y Cándido Pazó su talento para contar historias a raíz de una anécdota que en su momento le había relatado el propio Pazos. María Armesto, Manuel Vieites o Henrique Harguindey, entre otros, apostaron por el poder de la palabra. Este último insistió en la valía intelectual de Xosé Manuel Pazos, pero también en “su extraordinaria calidad humana”.

Actuación de la Banda de Gaitas Tromentelo. Gonzalo Núñez

La nota puramente teatral la pusieron Sonia Rúa, Pepa Barreiro y Casilda Alfaro junto a Manolo Cobas y a Salvador del Río en la parte técnica, poniendo en escena un fragmento de María Soliña, la obra adaptada por Pazos para Teatro de Ningures en 1989. “María, sombra nai e mar ao fondo” es el poema que sirve de inspiración para la dramaturgia. También interpretó una pieza la Escola de Teatro de Cangas, mientras que María Barcala dio lectura a un poema escrito por el propio Pazos.

Castingjo abre las actuaciones del programa en Bueu

A la espera de que hoy comiencen las actuaciones de modo oficial, ayer Se Rial y Anabel Budiño representaron la primera obra de teatro de calle. Lo hicieron en Bueu, con su apuesta Castingjo, que llevarán también hoy a Cangas y mañana a Moaña. El planteamiento del dúo cómico es sencillo, un casting en plena calle en el que solicitan a los participantes que demuestren sus habilidades físicas, de canto o de otro tipo en varias pruebas. Todo para elegir a las personas que trabajarían en un hipotético documental. El humor no está reñido con la reivindicación, toda vez que hay una doble lectura, la de las dificultades de las mujeres para acceder al mercado laboral audiovisual. Además, también comenzaron ayer las actividades paralelas, con un obradoiro que se desarrolló en la sala de exposiciones del auditorio bajo el título “Corpo sonoro: Unha viaxe vibratoria”. Fue impartido por María Costas y estaba dirigido a las socias de la Asociación de Diagnosticad@as de Cáncer de Mama (Adicam).

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