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Moaña implica a los colectivos vecinales para fijar las condiciones del servicio de limpieza viaria

Limpieza de una marquesina en Moaña, por parte del personal de Urbaser. |  GONZALO NÚÑEZ

Limpieza de una marquesina en Moaña, por parte del personal de Urbaser. | GONZALO NÚÑEZ

El Concello de Moaña ha iniciado los trabajos para redactar los pliegos que permitirán licitar el nuevo contrato del servicio de limpieza viaria para el periodo 2022-2026, después de acordar no prorrogar el actual contrato con Urbaser, que finaliza el próximo año. El gobierno local ha decidido emprender un camino pionero para involucrar a los vecinos en la redacción de las rutas, maquinaria a utilizar y frecuencias de limpieza que se le exigirá a la próxima empresa contratada. Para ello la concejala de Obras e Servizos, Marta Freire (PSOE), ha enviado un escrito a todas las asociaciones vecinales invitándoles a aportar sus propuestas y sugerencias, por escrito, ante el Rexistro municipal. Tienen hasta el 12 de julio para hacerlo. La misma invitación se envió a los grupos políticos de la oposición, para involucrarlos en la redacción.

Este proceso de participación del tejido vecinal en la redacción de unos pliegos se acordó, por primera vez, con el objetivo de detectar claramente las carencias del servicio a lo largo de los últimos años, así como para tener claro qué zonas deben ser limpiadas con más frecuencia o qué vías tienen que entrar en la limpieza viaria regular por primera vez.

“Se trata de dar un paso más en la participación vecinal en el Concello. Desde hace años decidimos, en los Consellos Veciñais, las inversiones y obras ejecutar, según las prioridades de los colectivos, pero ahora queremos sumarlos también a la redacción de unos pliegos”, apunta Marta Freire. Señala que todas las propuestas se estudiarán y se decidirá si se incluyen o no en el pliego de condiciones. “Organizaremos una reunión con los colectivos para presentar la decisión final de los requisitos que se exigirán a la próxima empresa, motivando las razones de aceptar o no cada propuesta”, apunta la concejala.

Los trabajos para encarar la próxima licitación han comenzado ya “porque al tratarse de un contrato armonizado exige una larga tramitación, pues requiere incluso la publicación en el boletín de la Unión Europea”, añade la responsable de Servizos. El Concello ha contratado a la consultora Lagares Oca para analizar la viabilidad económica del servicio y fijar los tipos de maquinaria que se requerirán así como las propuestas viables que aporten los vecinos.

Auditoría

La decisión del bipartito de no ejecutar la prórroga de dos años prevista en el contrato con Urbaser que entró en vigor hace cuatro años parte de las supuestas deficiencias detectadas en la prestación del servicio. Tras recibir quejas vecinales, el Concello encargó una auditoría entre noviembre de 2019 y marzo de 2020. Fue llevada a cabo por la propia consultora Lagares Oca.

La conclusión de aquella auditoría estableció que se habían detectado tres faltas leves en el cumplimiento del contrato, lo que sumaría una falta grave teniendo en cuenta los pliegos del servicio del contrato firmado con Urbaser. Esto podría implicar la retención de entre un 5% y un 7% de la facturación mensual de la concesionaria. Cada mes el Concello debe abonarle algo más de 23.000 euros.

La auditoría había constatado incumplimientos puntales e injustificados del servicio durante los días 14, 20 y 27 de diciembre de 2019, lo que afectó a un porcentaje de entre el 20 y el 30% de todas las tareas que se debían haber acometido. Durante meses el PP local denunció presuntas deficiencias en este servicio como la derivación de personal a otros municipios.

Si bien es cierto que desde el Concello detectan una franca mejoría del servicio desde entonces, con trabajo más intenso, la decisión de no prorrogar el contrato es firme.

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