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Los vecinos lamentan el “estropicio” por el hormigonado de Síngulis y su entorno

Estado de las obras, ayer, en la Praciña de Síngulis, ya pavimentada con hormigón. |   // G.NÚÑEZ

Estado de las obras, ayer, en la Praciña de Síngulis, ya pavimentada con hormigón. | // G.NÚÑEZ

“Una actuación sin pies ni cabeza y que sorprende aún más en un gobierno que se dice de izquierdas”. Es la conclusión que extrae José Paz, un residente en la plaza de Síngulis que asegura expresar el malestar de buena parte del vecindario por el hormigonado de esa zona en pleno casco histórico de Cangas, así como el incumplimiento de las condiciones del proyecto sobre la calidad de los materiales de obra y la carencia de mobiliario urbano y elementos que contribuyan a “humanizarlo”. Los trabajos están muy avanzados y los afectados lamentan que ya no hay marcha atrás para “frenar este estropicio” a un patrimonio urbanístico ya muy castigado en las últimas décadas y a las que el bipartito ACE-PSOE le da “la puntilla” con una actuación “inexplicable e irresponsable” financiada con dinero público procedente del Plan Concellos de la Diputación y que, auguran, las próximas corporaciones tendrán que “revisar y corregir”.

Los vecinos llevan desde el inicio de las obras, hace más de dos meses, quejándose de las características de la actuación y dicen sentirse más frustrados conforme avanzan y no se corrigen las carencias o deficiencias detectadas. La más grave, insisten, es la pavimentación de dicha plaza y de la anexa Rúa Berbetaña con hormigón “desactivado”, un material que desentona con el entorno, a pesar de que el proyecto habla de “integración y continuidad” de elementos constructivos. Además, el suelo se está agrietando en algunos puntos, y en los tramos adyacentes se colocan losas de piedra de menor grosor que el licitado. “Aquí pone bien clarito que deben ser de al menos seis centímetros, y estas no pasan de cuatro”, protesta uno de los afectados mientras despliega la cinta métrica para demostrarlo. Y lamentan que ni las quejas trasladadas a la arquitecta del Pepri, Mª Isabel Medraño, ni las visitas de la alcaldesa, Victoria Portas, y de la concejala de Obras, Ingrid Oprea, hayan “servido para nada”. “Es triste decirlo, pero si esto pasa gobernando el PP, las obras ya estarían paralizadas y con estos protestando en la calle”, concluye José Paz.

A los residentes en ese ámbito no les sirve la “excusa” municipal de que se opta por el hormigón al comprobar que las losas de piedra se están “levantando” en la calle Álvaro Guitián, y alegan que sí hay piedra en otros espacios del entorno pavimentados hace muchos años y que están en perfectas condiciones. Concluyen que la ejecución de estos trabajos constata “el despropósito y la chapuza”.

160.300 euros de la Diputación para “humanizar” el barrio de Nazaret

La “humanización” del barrio de Nazaret, en Cangas, en cuyo proyecto se contempla intervenir en las aceras, iluminación y recogida de aguas pluviales, está entre las obras que se ejecutarán en los próximos meses a cargo del “Plan Concellos” que financia la Diputación. La Xunta de Goberno de la institución provincial aprobó el viernes una aportación de 160.000 euros con esa finalidad, con una partida en la que también se incluyen, entre otras, 100.000 euros para la intervención en la red primaria de abastecimiento de agua potable entre los lugares de Rialiña y Santa Marta, en la parroquia de Bértola (Vilaboa).

Propuesta consensuada

La “humanización integral” de Nazaret está en el listado de actuaciones remitido a la Diputación por el Ejecutivo cangués. En ese lugar se pretende habilitar una “plataforma única” y dar más protagonismo al tránsito de personas frente a los vehículos, que perderían “un par de plazas” de aparcamiento, pero se ganarán espacios para el ocio, observan los promotores de la iniciativa. La regidora, Victoria Portas, recalcó que el barrio de Nazaret ya forma parte del entramado urbano y se comprometió a buscar puntos de encuentro con los afectados para no repetir las desavenencias del pasado.

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