Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un poco de todo en el "Revolto Artesán"

Actividad en los puestos de venta del “Mercadillo Revolto Artesán Galego”, instalados desde ayer en la céntrica Alameda do Sinal.   | // G.NÚÑEZ

Actividad en los puestos de venta del “Mercadillo Revolto Artesán Galego”, instalados desde ayer en la céntrica Alameda do Sinal. | // G.NÚÑEZ

Artesanos del cuero, madera, cristal o barro, “que utilizan materiales de la naturaleza para sus creaciones”; creadores de bisutería “únicos y exclusivos” elaborados con distintas técnicas; complementos de moda como bolsos, carteras o mascarillas hechas a mano; juguetes artesanales para los más pequeños “y atracciones tradicionales para los menos”; antigüedades, coleccionismo y curiosidades en porcelana, libros o vinilos; y también productos de alimentación, como miel gallega, quesos artesanales o filloas. Es el amplio catálogo que ofrece el “Mercadillo do Revolto Artesán Galego”, instalado desde ayer en los jardines de O Sinal, en Cangas, y que permanece abierto hasta hoy a última hora de la tarde.

“Somos una entidad que representa a comerciantes de artesanía, antigüedades y coleccionismo” de Vigo y su área, explican los promotores en la solicitud remitida a la edila de Desenvolvemento Económico, Sagrario Martínez (PSOE), que tramitó la demanda y recibió el visto bueno del Concello. Su “nexo común”, explican, es que ofrecen “productos especiales y difíciles de encontrar en las tiendas tradicionales”, así como la capacidad para adaptar las creaciones a las peticiones de los clientes. Inciden en una “oferta atractiva y diferente, para esos mercados alternativos, sin competir con los estupendos mercadillos de ropa y alimentación” que se celebran periódicamente.

Un poco de todo en O Sinal

El “Revolto Artesán” abrió sus puertas ayer a las 10.00 y atendió al público de forma ininterrumpida hasta las 21.00. Hoy se repetirá el horario, aunque la hora de cierre podría adelantarse para proceder al desmontaje de las carpas, que estará finalizado a medianoche, señala la concejala, que aboga por promover actividades que dinamicen el centro de la villa y favorecen la llegada de visitantes que consumen también en otros establecimientos, como los de hostelería. La experiencia sirve, además, para estrenar un nuevo período frente a la pandemia de COVID, al ser el primer fin de semana en el que no es obligatorio usar mascarilla en exteriores. Aún así, la mayoría de las personas sigue portando ese elemento de seguridad, que se complementa con la distancia interpersonal y disponibilidad de gel hidroalcohólico en los puestos de venta.

Compartir el artículo

stats