La veda de la centolla, uno de los productos con mayor peso en las lonjas de la comarca, arranca hoy a partir de las 00.00 horas en las provincias de Pontevedra y A Coruña, y se extenderá hasta el 6 de noviembre, cuando la flota dedicada a la captura de este crustáceo regrese al mar con vistas a la campaña navideña. La prohibición de faenar en la zona que va desde Estaca de Bares al río Eo, incluyendo la Ría do Barqueiro, comenzará una semana más tarde, el próximo sábado, si bien aquí se extenderá hasta el 27 de noviembre.

Así queda establecido en la resolución que salió publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia con la aprobación del plan de gestión de la centolla y del buey para la campaña 2021-2022. En el caso del buey la veda se prolongará en todo el litoral de la comunidad autónoma desde las 00.00 horas del sábado 28 de agosto hasta el sábado 6 de noviembre. Durante este periodo de veda queda expresamente prohibida la captura de estas especies por cualquier arte. De hecho, los barcos que se dedican a la centolla y al buey con nasas deberán retirarlas de su calamento y llevarlas a puerto. El objetivo de la veda es contribuir al incremento de la biomasa y a regular la pesquería de la centolla y del buey, a fin de ajustar la gestión pesquera al ciclo de vida de ambas especies, protegiendo la reproducción de las mismas.

El balance de la campaña para la flota de O Morrazo ha sido muy positivo, y la semana pasada las capturas alcanzaban ya los 36.000 kilos, lo que supone el doble del ejercicio anterior. En cuanto al volumen de negocio, mientras que en la campaña anterior no se alcanzaron los 300.000 euros, en esta ya se superaban los 440.000. La escasez de pulpo, uno de los principales depredadores de la centolla, así como el buen comportamiento del mercado a pesar del coronavirus han sido los dos principales factores para que se cierre un buen año para este producto. A pesar de las restricciones en los locales de restauración no se notó un descenso ni en las cantidades vendidas ni en los precios.