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Faro de Vigo

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El día que los isleños fueron “únicos dueños” de Ons

Dos vecinos dirigiendo un carro llevado por animales en la isla de Ons , en la zona de O Curro.

El gen reivindicativo de los vecinos de la isla de Ons no es nuevo. Es algo que viene de muy atrás, muy probablemente condicionado por las difíciles condiciones para sobrevivir en una isla de innegable belleza y recursos naturales, pero con escasos o nulos servicios. Hace hoy justamente un siglo los colonos que habitaban entonces el archipiélago se sublevaron, literalmente, contra el entonces dueño de la isla, que por entonces ya era el médico bueués Manuel Riobó. FARO DE VIGO, en su edición del 17 de junio de 1921, informaba en su portada de una “revolución” en la que los vecinos se proclamaban “únicos dueños” de Ons.

Aquel 16 de junio de hace cien años, según la noticia que publicada en la primera página de FARO, se armaron con toda clase de “instrumentos ofensivos, desde el fusil y la escopeta hasta el palo y la hoz”. A continuación se “alzaron en masa y gritando y disparando tiros, arremetieron contra los únicos representantes de la autoridad que en la isla quedaban”. Se trataba de dos guardias jurados, que se vieron obligados a abandonar Ons “como única manera de salvar la vida”.

La noticia de FARO publicada el 17 de junio de 1921.   | // FDV

La noticia de FARO publicada el 17 de junio de 1921. | // FDV David garcía

Por aquel entonces se estimaba que en el archipiélago situado en la bocana de la ría de Pontevedra vivían “cerca de 400 almas”, entre los colonos y sus familias. En la crónica se explica que esta sublevación no fue un acto repentino, sino que en realidad los habitantes llevaban tiempo mostrando una “actitud hostil” contra el propietario. Esa resistencia se manifestó con la negativa al cumplimiento de determinadas obligaciones o con actos de sabotaje, como la tala de arbolado. En aquella época y hasta bien entrada la década de 1960 era habitual el traslado en barco de reses vivas de ganado hasta la isla. La crónica del decano de la prensa nacional apunta que los colonos “un día se opusieron a que entrasen en la isla ciertas reses vacunas que el dueño de ella [de la isla] enviaba para aumentar las que allí ya tiene”. En otra ocasión obligaron a salir del archipiélago a sus sirvientes, que cuidaban de su casa.

La crónica de FARO de 1921 no lo cita expresamente, pero para entonces el dueño de Ons era el doctor Manuel Riobó Guimeráns. Dice la noticia que la isla perteneció al último marqués de Mos y Valladares y una vez fallecido su esposa decidió vendérsela a dos personas. “Una de las cuales, residente en Vigo, se quedó mas tarde con la propiedad completa en virtud de arreglos hechos con su copartícipe”, apunta la misma noticia.

El doctor Manuel Riobó Guimeráns, propietario de la isla en la década de 1920. Cesión familiar

El médico, natural de la parroquia de Cela, compró en 1919 la mitad de la isla por 250.000 pesetas de la época. La otra mitad fue adquirida por el isleño Marcial Bernadal, que la tenía arrendada desde 1911. No se sabe lo qué pasó entre Manuel Guimeráns y Bernadal, pero parece claro que su relación no acabó nada bien. En marzo de 1921, apenas tres meses antes de la “revolución” vecinal, acordaron que el médico compraría esa segunda mitad por 65.000 pesetas, a abonar en dos pagos de 50.000 y 15.000 pesetas. Que esa alianza no concluyó de la mejor manera posible se deduce al leer algunas estipulaciones del contrato, como la que recoge que el segundo plazo solo se pagará “el día que el señor vendedor [Bernadal] traslade su domicilio afuera de la isla de Ons y entregue la llave de la casa almacén que actualmente ocupa”.

La crónica de FARO de hace un siglo señala que después de la “revolución” vecinal Manuel Riobó Guimeráns se trasladó a la ciudad de Pontevedra para entrevistarse con el gobernador civil y pedirle apoyo “contra los atropellos de que es víctima y a los que los colonos se han entregado, sin duda sugestionados por malos consejeros”.

La década de 1920 fue especialmente difícil para el médico, que perdió a tres de sus cuatro hijos. Manuel Riobó falleció el 30 de diciembre de 1933 a los 74 años. El único hijo que le sobrevivió fue Didio, pero no por mucho tiempo: se ahorcó en octubre de 1936, una decisión que siempre se vinculó a sus ideas políticas. Era partidario del bando republicano y se especula que prefirió quitarse la vida antes que ser represaliado.

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