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Tres hoteles de lujo de Cangas llevan años parados, pendientes de permisos y con cambios de propiedad

Al fondo, futuro hotel de Ameixide, en la vieja conservera de Curbera. |   // GONZALO NUÑEZ

Al fondo, futuro hotel de Ameixide, en la vieja conservera de Curbera. | // GONZALO NUÑEZ

El boom de los grandes hoteles en Cangas se vino abajo. Tuvo mucho que ver la crisis del ladrillo, pero también este entramado de administraciones que hay dentro de Cangas, que no ayudan, al contrario. Ahora que el Turismo aparece como el salvador de la economía local y nacional, que los pisos turísticos se disparan, los hoteles que iban a cambiar el turismo en Cangas no arrancan.

Uno de los ejemplos es el hotel de 4 estrellas y 60 habitaciones que se pretende construir en la vieja salazón de Ameixide, en la ría de Aldán, y cuyo promotor es la empresa Vaqueiro Gestión. El proyecto incluye un spa, que seria el segundo más grande de Europa, que contrasta con la capacidad residencial. Estaba previsto también un número de atraques para barcos deportivos que es el principal muro con el que se encontró este complejo hotelero para salir adelante. La propuesta empresarial era de cinco pantalanes para 143 barcos de 8 a 16 metros. El Concello de Cangas otorgó licencia al hotel de Ameixide en febrero de 2014, pero después vino la polémica por la ocupación de la lámina de agua. Se constituyó una plataforma en Aldán para impedir la ocupación de agua para el puerto deportivo. El argumento: que el mar es un recurso público que no puede privatizase. Un sector de la Cofradía de Pescadores de Aldán mantiene que el proyecto pone en peligro el futuro del sector. Fue en septiembre de 2016 cuando Costas rechazó la ocupación de la lámina de agua para construir el puerto deportivo de Ameixide. El Concello, en aquel momento también se había pronunciado de forma semejante, aunque su postura no era vinculante.

La empresa siempre consideró la construcción del complejo turístico como un proyecto global, que había que desarrollar conjuntamente; los informes de viabilidad así lo aconsejan. Así que Vaqueiro Gestión paró todo. Asegura que está pendiente del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) con el fin de no hacer las cosas dos veces. Y, por lo que respecta al puerto, la empresa lo tiene bien claro: se hará de forma consensuada con los marineros.

El de Ameixide sería el primer hotel cuatro estrellas de Cangas. El conjunto, fragmentado en el exterior es unificado en el interior, busca ahorrar espacios que ahora se destinarán a dormitorio con la finalidad de hacerlo económicamente viable. Su ejecución está presupuestada en 4,5 millones de euros y se destinan 5.000 metros a talasoterapia se presunta aparte y ya cuentan también con la licencia municipal. El conjunto estaría complementado con el puerto deportivo, lo que supondría una inversión total de 15 millones de euros.

La intención es que el inmueble se construya en un emblema de todo Cangas y suponga un polo de atracción del turismo por sí mismo. Así, el complejo se dividiría en varios volúmenes inspirados en la forma curva de vieira. El suelo de la misma tendrá varias piscinas en cascada. Tras el centro de talasoterapia y el hotel en forma de varias ondas, el tercero de los volúmenes será una gran cúpula situada en la parte trasera de todo el complejo, lindando con la carretera. Esta cúpula, que simbolizará el final de una concha de vieira, funcionarán con un gran hall para recibir a los clientes.

El inmueble de futuro Augusta, en Coiro, abandonado

En 2012, el Concello de Cangas gobernado por el PP puso a exposición pública durante 20 días el proyecto de la empresa ourensana Propiedades Rodríguez Méndez S.L.. para acondicionar y ampliar una edificación de piedra existente en el lugar de Seixido, en la parroquia de Coiro., para destinarlo a un hotel de lujo con restaurante y servicio de spa. La parcela tiene una superficie de 3.181 metros cuadrados y la edificabilidad total proyectada es de 646,5 metros, repartidos en dos plantas, sótano y aprovechamiento bajo cubierta. El presupuesto de la actuación, redactada por el arquitecto Pablo Castro de la Iglesia, asciende a 1,4 millones. El citado hotel tenía hasta nombre, “Hotel Augusta”, que contaría con nueve habitaciones exclusivas y diferenciadas, entre las dos, do suites de más de 50 metros cuadrados cada una y el resto de 30. La mencionada casa y la parcela se encuentra hoy en día abandonadas. La crisis del ladrillo afectó de manera letal en este proyecto alternativo de hotel, que al contrario que el resto no quedaba en zona de playa y sí cerca del centro del casco urbano. Este proyecto se esfumó. Nadie en el Concello de Cangas sabe ofrecer una explicación sobre su actual situación.

El diseñado por Penela en Pinténs fue vendido por el inversor vigués David Fenrández a una empresa local

Otra iniciativa para un hotel se centró en la playa de Pipín, junto a la de Castiñeiras, en la zona de Pinténs, también en la parroquia de O Hío. Esta iniciativa surgió en 2011, posterior a la de Ameixide, ambas en la parroquia de O Hío. El empresario vigués David Fernández adquirió más de 20.000 metros cuadrados en la mencionada zona para desarrollar un proyecto de hotel de cuatro estrellas. El proyecto fue diseñado por el arquitecto Alfonso Penelas, que fue el que diseñó la piscina municipal de A Balea. Según pudimos saber ayer, empresarios locales compraron a David Fernández los terrenos para el hotel. El mismo, tendría entre 40 y 50 habitaciones y su proyecto no representaba muchas dificultades para ser aprobado por el gobierno municipal de turno. La nueva propiedad tiene intención de impulsar este proyecto. Si es cierto que la crisis provocada por la pandemia provocó la incertidumbre en ese sector tan estratégico.

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