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El renovado Camiño Real empieza a lucir su color azul

El buen tiempo permite iniciar el pintado de la franja de preferencia peatonal en el trazado ubicado en la margen superior de la PO-551

La zona para peatones a la altura del Lidl. | GONZALO NÚÑEZ

La zona para peatones a la altura del Lidl. | GONZALO NÚÑEZ

El proyecto de renovación del histórico Camiño Real para unir Moaña y Cangas con preferencia peatonal empieza, por fin, a lucir su proyectado color azul, que delimitará el espacio de uso de peatones y ciclistas. La llegada ayer del buen tiempo aceleró estos trabajos, que comenzaron en el trazado ubicado en la parte alta de la carretera general PO-551. Los operarios de la empresa constructora, Covsa, iniciaron ayer el pintado por el cruce ubicado frente al acceso al supermercado Lidl, con unas bandas más anchas cerca de la intersección y más estrechas unos metros más hacia arriba.

Este es precisamente uno de los cuatro cruces en los que el Concello adaptó la señalización para convertirlos en sentido único, precisamente para poder facilitar el paso de peatones y para minimizar el riesgo de accidentes y atropellos en cuatro intersecciones con muy mala visibilidad. Los cambios de sentido adoptados en febrero afectan a los cruces entre las zonas de Vilela y Catro Camiños hasta entroncar con A Pedreira, ya en Cangas.

Operarios, ayer, iniciando el pintado de azul. / G.N.

Ahora se retomaron los trabajos con celeridad y la constructora debe acabar antes del próximo 31 de mayo, cuando ya debe estar finalizado el pintado de azul en todo el trazado por el núcleo de Tirán y hasta la zona de O Con. La recuperación del Camiño Real a través de la obra de “implantación do eixo de mobilidade amable e segura de interconexión dos centros urbanos de Moaña e Cangas” lleva medio año de retraso con respecto a la última fecha anunciada por la Diputación, que fijaba el fin de los trabajos para diciembre. Y todo ello tras un parón previo por un modificado del proyecto necesario al aparecer inconvenientes imprevistos.

A lo largo de todo el trazado se han instalado hasta 311 metros de barandilla por seguridad, y ya están ubicadas también las nuevas 120 luminarias con sus báculos y brazos que facilitarán los paseos en horario nocturno. Con un coste de unos 570.000 euros tras el modificado, la obra había comenzado en septiembre de 2019. Tanto la pandemia como las lluvias de este invierno la han retrasado más de lo previsto.

La recuperación vial se extiende en Moaña a lo largo de 2,4 kilómetros entre el entorno de O Con y el límite con Cangas, aunque el proyecto se diseñó de forma supramunicipal por parte de ambos Concellos, con una longitud de 4 kilómetros, con el fin de cumplir el objetivo de unir las estaciones marítimas de las localidades. Esta misma primavera comenzaron los trabajos que le corresponden a Cangas, adjudicados a la empresa Excavaciones y Construcciones Manuel Pérez Portela S.L., por un importe de 540.000 euros. La intención inicial era concluir la parte canguesa en solo cuatro meses.

La obra en Cangas parte de la PO-551 (avenida Castroviejo, antes de la rotonda del Gordo), discurre por el Camiño Vello de Rodeira, que pasa junto al colegio casa de la Virgen y sale de nuevo a la PO-551 en el cruce de Santo Domingo.

En el caso del trazado en Moaña la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, había explicado en su visita a los trabajos el pasado otoño que además de suavizar las pendientes para facilitar el paso a personas con movilidad reducida que utilicen sillas de ruedas, también contará con un itinerario accesible para personas invidentes. En concreto, todos los tramos sin muros o fachadas que faciliten su orientación se completarán con tres bandas con resaltes de 5 milímetros que facilitarán el seguimiento con la ayuda de un bastón para invidentes.

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