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Más quejas a la Valedora do Pobo por el acceso a las playas

La denunciante afirma que se restringió el pasó a residentes y que se prohibió el uso público de los arenales de Cangas

Vehículo con la tarjeta de acceso que entregaba la Policía.   | // G. NUÑEZ

Vehículo con la tarjeta de acceso que entregaba la Policía. | // G. NUÑEZ

La Valedora do Pobo, María Dolores Fernández Galiño, sigue solicitando información al Concello de Cangas relacionada con la decisión del gobierno local de restringir el acceso de vehículos a zona de playas en Semana Santa. Basta un solo escrito de queja para que la Valedora do Pobo requiera al concello de Cangas para que en el plazo de 15 días, de acuerdo con l previsto en el artículo 22.1 de la Ley da Valedora do Pobo, “nos facilite información sobre el problema que motivo la queja, en concreto sobre la efectividad de la recomendación formulada, sobre las medidas adoptadas o prevista y sobre las demás circunstancias relevantes”. La Valedora do Pobo se dirige al alcalde-presidente del concello de Cangas, ignorando que ahora en el puesto está una alcaldesa. También ignora el cambio de criterio del gobierno.

El escrito entró por registro al Concello de Cangas el pasado día 12 de mayo. En la queja se dice que el Concello de Cangas vulnera los derechos fundamentales por la imposición de restricción de acceso rodado a las playas del municipio exclusivamente para las personas empadronadas en el municipio (seguido un criterio subjetivo de residencia) incumpliendo, además, la recomendación de la Valedora do Pobo del pasado año en la que se señalaba que esta medida era discriminatoria, recordando que las playas forman parte del dominio público y los poderes públicos como el concello de Cangas están obligados a garantizar el uso libre y gratuito a dicho dominio. Se olvida la persona que presentó la queja que es falso que el acceso estuviera solo restringido a los residentes. El Concello de Cangas nunca prohibió a las personas acceder a las playas, si que prohibió que accedieran a ellas en vehículos por determinadas carreteras locales. Además, también podían entrar con sus vehículos no solo los residentes, sino también los que tenían segunda residencia (el propietario y los familiares) los que tenían en alquiler un piso turístico o una habitación en hotel o casa de turismo rural.

La persona que presentó la queja afirma que el único éxito que tuvo la “media discriminatoria” adoptada el verano pasado fue el “éxito electoral” respecto a los vecinos del municipio”. También lamenta que se hiciera publicidad en los medios de comunicación de esta medida.

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