Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El TSXG confirma los 13 años de cárcel para el conductor suicida del Corredor que intentó matar a su mujer

Segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial, celebrada en noviembre.   | R.V.

Segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial, celebrada en noviembre. | R.V.

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) confirmó la sentencia dictada en diciembre por la Audiencia Provincial de Pontevedra, con lo que ratifica la condena a 12 años y 9 meses de cárcel para el conductor suicida del Corredor do Morrazo que estrelló su coche contra otro en sentido contrario en un presunto intento de matar a su mujer. Los hechos ocurrieron el 14 de junio de 2018.

Tras la sentencia de la Audiencia la defensa del acusado, Ángel Martín R.G., presentó un recurso en el que pedía su “absolución” aludiendo a un supuesto “trastorno de personalidad de su mujer” y a que no habría mostrado voluntad homicida.

El TSXG, sin embargo, considera que su voluntad de acabar con la vida de su mujer es “incuestionable” y que lo que provocó su determinación fue “la negativa de la mujer a contestar a su insistente pregunta de si le era infiel, lo que encolerizó al acusado”. Esto anularía el argumento de la defensa de que el acusado carecía de motivo para querer matar a la víctima.

El tribunal lo sentenció, por lo tanto, como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa y como autor de otro intento de homicidio con respecto al conductor del segundo turismo, contra el que chocó a propósito.

En su análisis del recurso presentado por el acusado, el TSXG consideró que los magistrados de primera instancia explicaron “perfectamente los motivos por los que concluyen que sí hubo ánimo de matar”. Entre otras razones, aluden a que el acusado se habría lamentado “de viva voz” de no haber conseguido matar a la mujer. Entre las pruebas para condenarlo se detalla también que en el siniestro no se registraron marcas de frenazo.

El alto tribunal gallego indica, en su sentencia, que “un coche a más de 120 kilómetros por hora colisionando contra otro es un instrumento apto para producir la muerte de los ocupantes de cualquiera de los vehículos”, por lo que existe un “dolo eventual de homicidio.

En el momento del siniestro la pareja había iniciado los trámites de separación y la cesión de la convivencia.

Compartir el artículo

stats