Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El estado de alarma se levanta con un solo aviso de botellón en Cangas y otro disuelto en Moaña

Patrulla de la Policía Local de Cangas, ayer, realizando una inspección por el centro urbano. |   //SANTOS ÁLVAREZ

Patrulla de la Policía Local de Cangas, ayer, realizando una inspección por el centro urbano. | //SANTOS ÁLVAREZ

La primera noche del levantamiento del estado de alarma en O Morrazo concluyó con intentos de botellón por parte de jóvenes reunidos de madrugada, aunque muy contados y la noche transcurrió con bastante normalidad, según el balance de las policías locales, sin esa explosión de fiestas callejeras de otras localidades que se vieron en las pantallas de televisión. Es cierto que en Cangas no hubo patrulla nocturna, pero el único aviso que recibió, vía correo electrónico, fue el de un vecino de Liméns, a la una de la madrugada, alertando de un posible botellón en las proximidades del Camiño de Liméns. En Moaña, la Policía sí tuvo que disolver el intento de concentración de jóvenes con bebidas en el entorno de la Praza do Emigrante, en la calle As Barxas, que siempre ha sido un punto habitual de reunión de la movida nocturna, ya antes de la pandemia, cuando los locales tenían que cerrar. Los agentes informaron a las personas que estaban intentando el botellón de las consecuencias, y se disolvieron.

La patrulla de Moaña también realizó un control del cumplimiento del nuevo horario de cierre de bares y cafeterías, que se ha extendido de las 21.00 hasta las 23.00 horas, y en algunos casos tuvieron que advertir a personas que seguían sentadas para que abandonaran el recinto.

En Bueu, la Policía Local asegura que se trató de una noche tranquila.

El hecho de que Cangas esté en un momento de alto riesgo de contagios, -el viernes la EOXI del área sanitaria de Vigo confirmó 71 casos en los últimos 14 días y ayer el mapa del coronavirus del Sergas (menos actualizado) disparaba los positivos de 61 a 67 de un día para otro y de 38 a 47 los nuevos casos en los últimos 7 días, contribuyó a que hubiera menos personas queriendo disfrutar de la primera noche sin toque de queda. También al hecho de que la juventud esté en época de exámenes. Muchos alumnos de segundo de Bachiller ya han concluido las clases presenciales y el riesgo a quedar confinados por una fiesta y no poder realizar los exámenes, les hace también dar un paso atrás en esta salida a las calles que sí será masiva cuando en junio concluyan los exámenes de acceso a la universidad, a los que se les sigue conociendo como la selectividad. Lo cierto es que ya en la tarde-noche del sábado, la hostelería en cangas trabajó bastante floja. En cuanto a las cenas, no hubo llenos en restaurantes, aunque no se quejan porque la actividad se completó con comida para llevar, que sigue funcionando bastante bien.

Los nuevos horarios también plantearon dudas a los clientes. Personas sentadas en el Eirado do Señal cenaban dispuestas a levantarse a las 21.00, horas siguiendo el mismo horario de antes: “Los clientes no lo tenían muy claro”, aseguran en un local de hostelería.

El presidente de la Asociación de restauradores de Cangas (Areca), Gustavo Soliño, asegura que el levantamiento del estado de alarma se realizó con un ambiente bastante frío, aunque se trabajó mitad en local y mitad con comida para llevar, por lo que en este sentido no hay queja, al menos en su establecimiento. En el centro urbano, la noche fue floja.

“No salir como toros de Miura”

Soliño estaba ayer muy preocupado con las imágenes de botellones en otras localidades y, en video publicado, pide prudencia y “sentidiño” en Cangas, no salir como los toros de Miura en los San Fermín porque, aunque el estado de alarma se acabó, no se acabó la pandemia”. Asegura que debido a los casos que están subiendo en Cangas, la situación es preocupante y pide sentido para “parar esto entre todos y que la hostelería pueda seguir trabajando y la economía local avanzando”. Muestra preocupación por el momento porque puede haber restricciones severas e insiste en estar todos pendientes de controlar el virus con sentido “ya que no hay medidas restrictivas sociales y tenemos que tener sentido porque el virus lo paramos nosotros”.

Por lo de pronto, Cangas completó la primera noche sin estado de alarma con bastante buen comportamiento y prudencia en cuanto a la salida nocturna. El brote detectado la semana pasada en el ámbito laboral de una conservera en Cangas ha desatado mucha preocupación en el pueblo y en la jornada del sábado se comentaba que los contagios podrían haberse dado también en otra empresa. Por el momento, solo está confirmado el brote en Lago Paganini que hoy intentará retomar la producción, en su planta de A Portela, después de haber estado parada jueves y viernes para intentar controlar la transmisión del virus entre la plantilla.

La vuelta de los trabajadores no será de toda la plantilla, sino por turnos, según las fuentes consultadas y con test de PCR antes de entrar en la fábrica, con resultados que se obtiene en 10 minutos. La empresa también ha instalado una carpa en el exterior de la fábrica para ampliar el espacio de zonas comunes del personal, con el fin de garantizar al máximo que se cumplen las medidas de prevención del COVID, en cuanto a distancia social.

La alcaldesa, “muy preocupada” por el cambio de nivel

El comité clínico, que asesora a la Xunta en el control de la pandemia del COVID-19, vuelve a reunirse este martes y no se descarta que adopten medidas más restrictivas en Cangas. El municipio tiene una incidencia de 252 positivos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y de 177 en los últimos 7, superando el umbral aconsejable de 250 para no estar en ese riesgo extremo. En el mapa de restricciones de la Xunta, Cangas está actualmente en nivel medio, lo que permite trabajar a la hostelería con un aforo del 50% en terraza y del 30% en interior. El paso al nivel alto de restricción, implicaría el cierre interior de los locales y que se trabaje solo con la terraza al 50%. El sector sabe que esto sería un mazazo para la economía local porque con lluvia ya no se puede trabajar en terraza y se quedarían a expensas del negocio de la comida para llevar. La alcaldesa Victoria Portas se muestra “muy preocupada” por los datos de contagios –67 a 14 días y 47 a 7 días– y está a la espera de obtener información sobre el cambio de nivel. Dice que es importante tener los datos a tiempo pues afecta a la hostelería y a las decisiones del propio Concello con respecto a sus propias competencias. El presidente de los hosteleros, Gustavo Soliño, advertía este fin de semana de la necesidad de investigar bien por qué Cangas no baja de la meseta de los 30-40 casos desde mediados de marzo y cree que es ahí en donde está el gran problema porque con un brote, como ahora ha ocurrido, pasan a estar en riesgo extremo. En cuanto a Moaña y Bueu, ambos municipios siguen subiendo. Moaña ligeramente con dos casos más (de 22 a 24 en 14 días y de 9 a 13 en los últimos 7, con la incidencia subida de 113 a 124. Sube más Bueu, con una incidencia de 125 por 15 casos en los últimos 14 días y 10 nuevos en los últimos 7.

Compartir el artículo

stats