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Cangas reduce el límite de velocidad a 30 km/h en toda la zona de la avenida de Marín, la plaza y Vincenti

Instalación de nuevas señales de límite de velocidad. | // SANTOS ALVAREZ

Cangas se prepara para las nuevas limitaciones de velocidad en el casco urbano que entrarán en vigor el próximo día 11 de mayo. La brigada de señalización, en compañía de efectivos de la Policía Local de Cangas, comenzó ayer a colocar las nuevas señales, que pasa a ser de 30 kilómetros por hora. Las calles que se verán afectadas por esta nueva normativa son la avenida de Marín y sus travesías, calle San José, Alexandre Cribeiro, entorno de la plaza de abastos y Eduardo Vincenti, Camino de Vello de Rodeira, entre otras. El jefe de la Policía Local de Cangas, Alberto Agulla, recordó que en el barrio de O Forte, el Casco Vello y el barrio de Nazaret, por ser zonas peatonales, el límite de velocidad está ya en 20 kilómetros por hora.

Rúa Gondomar, que da aceso al Centro de Salud. | // SANTOS ÁLVAREZ

En aquellas calles donde esté limitada la velocidad a 30 kilómetros por hora la dirección será única, como ya lo es en muchas que figura en esta reestructuración. Aprovechando este obligado cambio de señalización, el gobierno municipal va también a cambiar el sentido de circulación de varias calles. Estas modificaciones afectarán principalmente a las calles perpendiculares a la avenida de Marín, donde se vuelve a reestructurar el tráfico otra vez y también las vías que acceden al Centro de Salud de Cangas. En la calle de acceso, que es la cuesta de Gondomar, se realizarán moficiaciones en el sentido.

Todas estas modificaciones están pendiente aún de ser aprobadaspor la junta local de gobierno y el concejal de Mobilidade, Adrián Pena (ACE).

El límite de velocidad es ahora mismo de 50 kilómetros por hora en el casco urbano. Según el nuevo el real decreto ley del 10 de noviembre, la limitación de velocidad a 20 kilómetros por hora será en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera; de 30 kilómetros por hora en vías de un único carril por sentido de circulación y de 50 kilómetros por hora en vías de dos o más carriles por sentido de la circulación.

El propósito de esta reducción de la velocidad en el casco urbano en las ciudades españolas es adaptar las velocidades a la nueva realidad en la que se pretende frenar la siniestralidad en vía urbana. En España, en el último año, las cifras de fallecidos en ciudad aumentó en un 6%, siendo el 82% de ellos usuarios vulnerables. La DGT se basa en un estudio de la Organización Mundial de la Salud que señala que el riesgo de fallecer en un atropello se reduce como mínimo cinco veces si la velocidad es de 30 kilómetros y no de 50 kilómetros.

La Policía Local de Cangas tiene como puntos negros de la circulación varios pasos de peatones, como puede ser el de la avenida de Ourense, entrando en la villa, y el que se sitúa en la rotonda de O Mexilón. Precisamente el atropello del martes en Aldán tuvo lugar también en otro paso de peatones. Desde el Concello de Cangas hace tiempo que se hacen charlas en los colegios sobre la seguridad vial.

La reducción a 30 kilómetros por hora de la velocidad de los vehículos permitirá al gobierno local abordar planes más ambiciosos relacionados con la peatonalización, con la que se pretende continuar, allí donde lo permita la zona. La idea es devolver las calles a los peatones. Ahí está el ejemplo de Méndez Núñez, que a pesar de la críticas que se vertieron mantiene esa condición.

En Cangas, la Policía Local no tiene radares propios, pero en muchas ocasiones utilizaron el de la DGT para los controles que pone en marcha. Se supone que durante los primeros días este tipo de radares funcionarán en Cangas y demás villas de O Morrazo, con el propósito de sancionar a aquellos conductores que no cumplan con la nueva normativa. Hay que tener en cuenta que tanto el Concello de Moaña como el de Cangas los atraviesa la carretera autonómica PO-551, con numerosos pasos de peatones a lo largo del trayecto.

Multas que van de los 100 a los 500 euros y pérdida de puntos

Según los datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT), en el año 2019, la siniestralidad bajó en las vías interurbanas aproximadamente el 6%. Este mismo porcentaje es elque aumento en las vías urbanas, en especial entre los colectivos vulnerables: peatones, ciclistas y motociclistas. En concreto, el año pasado, 519 personas murieron en accidente de tráfico en uan vía urbana. De ellas, 427 fueron vulnerables, lo que representa el 82% del total (247 peatones, 32 ciclistas, 22 viajaban en un ciclomotor y 126 era motoristas). Las sanciones por circular entre los 31 kilómetros/Hora y los 50 kilómetros/ hora será de 100 euros, mientra que la sanción por circular por encima de los 50 kilómetros/hora y hasta 60 kilómetros/hora será de 300 euros y la pérdida de dos puntos del carné de conducir. Circular entre los 61 y 70 kilómetros será castigado con una sanción de 400 euros y cuatro puntos, mientras que hacerlo entre los 71 y los 80 será castigado con 500 euros y la pérdia de 6 puntos.

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