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Moaña anula la licencia para el hotel vinculado al golf de Domaio 19 años después de su concesión

Viviendas paralizadas en el complejo residencial de Golf Domaio. | // GONZALO NÚÑEZ

El Concello de Moaña ha acordado, en la junta de Gobierno Local del 29 de marzo, la resolución definitiva del expediente de licencia de obras concedido a la empresa Inter Burgo SA para la construcción de un edificio de sótanos y 2 plantas que se destinaría a un hotel de 4 estrellas en el barrio de San Lourenzo (Domaio) vinculado al campo de golf de la localidad. Completados todos los trámites sin que la empresa presentase ninguna alegación, quedan extinguidos los efectos de una licencia que se remonta al año 2002. Por lo tanto, 19 años después se bloquea la posibilidad de que la constructora pueda iniciar las obras, al menos que logre una nueva autorización acorde con la normativa urbanística vigente.

Esta caducidad fue posible tras la presentación de solicitud para incoar el expediente presentado por Rexistro por el Colectivo Ecoloxista Luita Verde, el pasado 9 de enero de 2019. El colectivo llegó a solicitar la intermediación de la Valedora do Pobo “ante la falta de respuesta del Concello”. El concejal de Urbanismo, Odilo Barreiro, explica que la caducidad de la licencia es ya efectiva y que se demoró “más de lo previsto porque hubo que realizar la notificación vía BOE”, y es que el Concello trató en varias ocasiones de contactar con la empresa promotora de forma infructuosa. La publicación en el BOE para dar a la compañía por notificada se hizo efectiva el pasado 21 de enero del presente año.

La empresa interesada solo puede recurrir ahora a un recurso de reposición o bien acudir directamente, en el plazo de dos meses, a un recurso contencioso-administrativo ante la justicia, si quiere pelear por la licencia.

El permiso de obras se había concedido por la comisión municipal de gobierno el día 28 de octubre de 2002. El pasado mes de noviembre Moaña inició la caducidad del mismo.

El arquitecto municipal había emitido un informe el día 21 de septiembre de 2020 en el que indica que, tras una visita al lugar de las obras, las correspondientes a la licencia del hotel no fueron iniciadas en este momento, no existiendo en el lugar ningún elemento (tira de cuerdas, replanteo, movimiento de tierras o algún otro hecho) que pueda indicar el inicio de los trabajos.

En el expediente consta el informe del asesor jurídico emitido el 12 de octubre de 2020 que informa que a la vista del informe municipal del 21 de septiembre de 2020 haya base para la declaración de caducidad de la licencia concedida, pues a fecha del citado informe técnico, las obras no se iniciaron, por lo que el plazo de 6 meses establecido para su inicio en la sentencia del 23 de noviembre de 2009, dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Pontevedra, está totalmente superado.

Para finalizar, el argumentario del Concello concluye que “evidentemente si no se iniciaron las obras y tampoco se terminaron transcurridos más de 3 años para su finalización”, el Concello estaría obligado a declarar la caducidad de la licencia.

En julio del año 2010 Inter Burgo hablaba de que iniciaría las obras en seis meses, una acción que nunca llegó a ejecutar.

Los ecologistas esperan ahora el fin de los permisos para 102 viviendas

Una vez lograda la caducidad del que sería el segundo hotel de cuatro estrellas de la comarca, desde Luita Verde recuerdan que están pendientes de que el propio Concello de Moaña acuerde también la incoación de los correspondientes expedientes de caducidad de las licencias de obra concedidas el 12 de febrero de 2001 y el 9 de junio de 2003 para 50 y 52 viviendas adosadas respectivamente que iba a levantar la constructora Mirón y Agarvi, ya no vinculadas al campo de golf, sino en el complejo residencial cercano. Los ecologistas solicitaron esta caducidad el 14 de marzo de 2019 aludiendo al “incumplimiento manifiesto” de las obligaciones y urbanización simultánea de la misma. También en este asunto solicitaron la intermediación de la Valedora do Pobo. Luita Verde recuerda que a fecha de hoy, 20 y 18 años después de la concesión de las licencias, la mayoría de ellas no están ejecutadas, por lo que se incumplen “flagrantemente y de forma continuada” las obligaciones legales de edificación y urbanización simultánea”, no tienen licencia de primera ocupación ni existe conexión de abastecimiento y saneamiento de agua. Ni siquiera informes al respecto de la empresa concesionaria Aqualia. A mayores, desde hace una década no se acometió la más mínima obra de construcción. Argumentan, para su solicitud, que los expedientes de caducidad de ambas licencias deberían estar resueltos hace ya más de una década pero el Concello paralizó en 2010 la tramitación a tal efecto iniciada en 2008.

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