El Concello de Moaña ha logrado el visto bueno de Augas de Galicia para acometer una obra de mejora de la margen derecha del sendero del río Rialdarca, tras comprobar que había sufrido un derribo de tierra debido a la retirada de la vegetación, lo que ponía en riesgo el propio curso de agua sobre el que amenazaba con caerse más tierra.

Para ello, el Concello contrató la instalación de una empalizada de troncos formada por una estructura de postes verticales y paramentos horizontales de madera tratada. Los troncos tendrán una altura de unos 3 metros y hasta 1 metro estará enterrado.

Además de sostener la tierra, la empalizada permitirá la plantación árboles como sauces y abedules para contener la tierra de forma natural. Mientras tanto, se extenderá una red de fibra de coco en el terraplén, que minimice el riesgo de arrastre de tierra cuando llueva. Se trata de un material biodegradable que se incorpora al terreno tras su degradación, aumentando la materia orgánica del suelo, según explica el concejal de Medio Ambiente, Odilo Barreiro.

Desde el gobierno local recuerdan el compromiso del Concello con la protección máxima de este curso fluvial tras la redacción de la Estratexia Rialdarca, “pues goza de una riqueza medioambiental y patrimonial inigualable”. Explica, Barreiro, que tras estudiar la situación del talud se concluyó que era necesario proteger esta margen de la senda, reparando los daños y recuperando medioambientalmente la zona. Describe el sendero como “un pulmón verde” dentro del núcleo urbano de Moaña.

La actuación se contrató por un importe de 1.618 euros, según informó Barreiro en la comisión informativa de esta semana.