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Los molinos del Folón y Picón, vistos desde Cangas y Cela

Los artistas Camilo Camaño y José María Barreiro, invitados a pintar los paisajes de la molienda de O Rosal

Manuel Estévez, que siempre está detrás de grandes proyectos para realzar el arte, asegura que a lo largo de la historia, muchos pintores trasladaron a las telas la temática de la molienda. Así, recuerda a “Vicent Van Gogh, quien durante su estancia en Neumen, entre 1883 y 1885, pintó el Molino de Agua en Gennep, un verdadero reto para el artista, tanto por su tamaño, como por haber sido plasmado al aire libre, con frío de noviembre de 1884. Francois Bouche, francés 1703-1770, los paisajes con muchos molinos de agua; Jacob Van Ruisdail (1650) también llevó a las telas dos y una esclusa de estilo Barroco. Otro de los más destacados paisajistas de los Países Bajos, Meinbert Hobbema, en el siglo XVII dominaba la representación de la naturaleza tranquila de los bosques, plasmó entre 1663-1668 “El Molino de agua”, en un riachuelo que atraviesa una planicie arbórea, construcción habitual en la pintura de los Países Bajos, porque permitía centrar la escena. Un óleo sobre madera de 77,5x11 patente en los Museos de Bellas Artes de Bruselas”.

La burgalesa Verónica Alcácer, en los molinos de O Rosal.

La burgalesa Verónica Alcácer, en los molinos de O Rosal.

Con esa perspectiva del pasado en homenaje a esos paisajistas de otros tiempos que se interesaron por esa temática y para dar a conocer los molinos del Folón y Picón, en O Rosal, Manuel Estévez ha invitado a una veintena de artistas, oriundos de diferentes partes de España, para trasladar a las telas los paisajes de la molienda y realizar una exposición itinerante por los museos de España y Portugal, situados en la ruta Xacobea, en el triángulo sur galaico y montes de O Rosal.

"Cachi", artista plástico guardés. Fdv

Entre los pintores figuran dos de O Morrazo: Camilo Camaño, Cangas, fundador de A Mangallona; y José María Barreiro, natural de Forcarei, establecido en una antigua Rectoral en Cela, Bueu.

Camilo Camaño (primero izquierda).

José María Barreiro en su estudio en Cela.

Otros invitados

Con ellos han sido invitadas las burgalesas María José Castaño y Verónica Alcácer “La Niña Vero”; la palentina, con Estudio en Villagarcia, Cris S. Villegas; Orlanda Gómez Fariña, Madeira, residente en Lugo; Alex Vázquez e Amelia Palacios de Pontevedra; Daniel Manfredi, Aranda de Duero, Burgos; Adolfo Álvarez Barthe, Nadir García, de León; José Gozar Viema de Baeza (Jaén); Antonio Franchini; igualmente Rafa Calvo con taller en Canido; Antonio Abad y Xavier Lemos, ambos vigueses; Antonio Martínez “Cachi”, A Guarda; Secundino Diz, el mesmo que dice que lo fabricaron en la ciudad del Olivo, con cuna en el País Vasco y registrado en Creciente, nueve décadas atrás, entre otros nombres significativos da plástica.

El padre franciscano José Manuel Casal y Manuel Estévez en la zona de los molinos y el camino con la marca de los carros.

Manuel Estévez puso en marcha en 1995 el “Intercambio Luso-Galaico de Pintura en Caminha “ para continuar con “Cuatro Escultores en la Casa da Anta” (Antúnez Pousa, Picallo, Suso Vázquez ); “Venir a degustarlo con Arte”, iniciado en O Rosal y un recorrido por toda la península; “Tres miradas al Románico olvidado”; “I Encuentro de Pintura Ángel Badillo - Quincoces de Yuso, 2004 “; “Artespantallo” (Covelo-Pontevedra) o “Retorno de los cuidadores de las Huertas”, en diversas poblaciones por la que atraviesa el Camino de Invierno, entre otras iniciativas.

El impulsor de este nuevo encuentro reconoce que "los molinos de agua existen desde los romanos, aunque una sociedad exclavista como esa, no los potenciaron mucho. En España comienzan a difundirse con los árabes, instalando las aceñas en los grandes ríos, luego en la Edad Media, los molinos pequeños llamados bastardos, por no pertenecer a los señores de la iglesia. “Camiño dos frades” (el antiguo camino por donde accedían los monjes de Santa María de Oia para llegar a su cenobio) también denominado “Camiño do Carro”, es decir, aquel por donde subían para transportar tojo, maíz o harina, pueden contemplarse las impresionantes marcas que con el paso del tiempo fueron dejando las ruedas robustas, formadas por tres piezas de madera reforzadas de hierro. Cada 11 de noviembre discurre por esta vía, inmediata a la molienda, la romería de San Martín, con la capilla un poco más arriba, en el llamado "Campo do Couto", a la que estuvo siempre vinculada la familia Acevedo de Fornelos, con dos sacerdotes, don Serafín y Generoso, los mismos que han estado en tierras, Lamosa y A Franqueira, atendiendo a los parroquianos de O Paradanta".

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