El polígono de bateas Bueu A2, que abrió a finales de la semana pasada, vuelve a estar cerrado debido a la presencia de toxina. Se trata de una orden de cierre cautelar, pero que se mantiene desde el martes, según se recoge en la documentación del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar). De esta manera solo permanece abierta la zona de producción Bueu A1, situada en el entorno de Lapamán. Ayer todos los polígonos adscritos a la ría de Pontevedra, salvo los dos de Aldán, fueron muestreados y podría haber cambios en las próximas horas.

De momento permanecen cerrados el Bueu B, que no abrió en ningún momento desde la orden de clausura del 1 de febrero; el Bueu A2; y el Portonovo B, en Combarro. Estas zonas, junto al polígono de Baiona y a otro en Muros, son las únicas que están afectadas por la toxina en Galicia.