La Mancomunidade do Morrazo quiere seguir apostando por el compostaje y al amparo de una subvención de la Consellería de Medio Ambiente acaba de adjudicar contratos para el suministro de nueve biotrituradoras de restos vegetales; la ampliación de los centros de compost comunitario de Cangas y Bueu; y la adquisición de 22 cajones de estructurante para dar servicio a estos centros. El ente supramunicipal aún tiene pendiente completar este proyecto con otras dos licitaciones: una para el suministro de 340 composteros individuales y otra para un vehículo adaptado para la recogida selectiva de los biorresiduos.

El proyecto presentado por la Mancomunidade fue elaborado por las cuatro maestras composteras formadas en el marco del Plan Revitaliza, de la Diputación de Pontevedra. La ayuda concedida por Medio Ambiente roza los 200.000 euros, tal como explica la alcaldesa de Moaña, Leticia Santos, que actualmente ocupa la presidencia de turno supramunicipal. Una de las líneas de acción pasa por ampliar los centros de compostaje, que se materializará con la construcción de cuatro nuevas bases en Cangas y tres en Bueu. La previsión es que de esta manera se pueda llegar a más vecinos y aumentar hasta en 114 toneladas la materia orgánica tratada mediante este sistema. La ejecución de los trabajos fue adjudicada a la empresa Lemos Martínez S.L. por un importe de 25.200 euros más IVA. En la actualidad Cangas dispone de tres puntos de compostaje –en la Avenida de Galicia, en el Parque de A Palma y en la Avenida de Ourense–, mientras que en Bueu hay dos, en el ámbito de As Lagoas.

En esta primera fase también se adjudicó el suministro de nueve biotrituradoras eléctricas, que estarán disponibles para los vecinos en régimen de préstamo. El objetivo es que puedan tratar en sus propios domicilios los restos de poda y contar así con material estructurante para sus composteros individuales. El contrato fue adjudicado a José Estévez –As Ferreiras S.L.– por un importe de 2.169 euros. En las próximas fechas está previsto licitar la adjudicación de 340 nuevos composteros individuales, que luego se repartirán entre los vecinos de Cangas y Bueu.

El otro contrato que se acaba de adjudicar es para la dotación de 22 cajones de estructurante, que se repartirán entre los centros de compostaje. Se trata tanto de una cuestión estética como funcional. “Así se evita que se moje el estructurante, que es un material fundamental en el proceso del compostaje”, argumenta Leticia Santos. La empresa encargada de su suministro será Inexma S.A. por un importe cercano a los 13.000 euros.

Desde la presidencia de la Mancomunidade do Morrazo destacan la “gran acogida” por parte de los vecinos tanto del programa de compostaje comunitario como el individual. “Esto permite dar una segunda vida a los biorresiduos domésticos que antes se enviaban a incinerar a Sogama, lo que incrementaba la de por sí enorme factura y la emisión de gases de efecto invernadero”, concluye Santos.