Plancha colocada en el paso elevado. | // G.NÚÑEZ

Comenzaron ayer los trabajos previos a la reparación total de la pasarela de A Rúa que cruza el acceso al corredor y autovía de O Morrazo. Se trata de una reparación de emergencia para que los escolares puedan pasar por ella sin peligro, pero no va a impedir, como se volvió a reiterar ayer desde la Consellería de Infraestructuras, que dirige Ethel Vázquez, que se siga adelante con el proyecto para la reparación total de la pasarela, que supondrá la inversión de un 35.000 euros. Esta actuación requiere de unos plazos burocráticos para ponerla en marcha que aún no se cumplieron.

El anuncio de esta inversión coincidía en el tiempo con la amenaza del fallecido alcalde Xosé Manuel Pazos de llevar a la Xunta de Galicia a los tribunales, ya que no había actuado después de haberle comunicado en varias ocasiones la situación de este paso elevado, por el que transitan escolares del IES A Rúa. No obstante, no se conformó con la llamada y pidió plazos para la realización de la mencionada obra.

La semana pasada, el director Xeral de Infraestructuras de la Xunta de Galicia, Francisco Menéndez, llamó por teléfono al alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos, para informarle de los trabajos que su departamento iba a acometer en la pasarela. Informó al regidor que se había realizado un estudio a fondo del estado de la pasarela con el fin de determinar y concretar las actuaciones. Había prácticamente descartado la posibilidad de dotar de un paso de peatones a la zona donde está la rotonda, al considerarlo peligroso, porque era muy difícil de garantizar que el cruce en la carretera se realizara en condiciones de seguridad máxima y evitando que este elemento pueda resultar peligroso al no cumplir los criterios de la normativa, dando la sensación a los peatones de falsa seguridad.