Con un total de 144 positivos y una incidencia acumulada superior a los 700 casos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes, todas las medidas son pocas para intentar frenar la peligrosa escalada de contagios en la que está inmersa Moaña desde las navidades. Para realizar un mejor control de aquellos vecinos con sospechas de estar contagiados y para evitar que estén en contacto con el resto de pacientes, el Concello ha intervenido e instalado, ayer por la mañana, una carpa que se instaló en el aparcamiento ubicado frente a la entrada principal de la Casa do Mar.

A primera hora de la mañana se colocó la estructura, después de la petición de los propios sanitarios, ante la falta de espacio que sufren en el ambulatorio. Esta misma carencia de espacio llevó a los sanitarios a improvisar, la pasada semana, un circuito de entrada y salida en la única puerta exterior del inmueble, con ayuda de mesas y de unas cintas de plástico.

Bajo la carpa dos enfermeras realizarán los llamados test de antígenos y los usuarios serán decididos directamente por los médicos de cabecera. Se trata de un tipo de test destinado exclusivamente a personas con síntomas compatibles con COVID. Una decena de pacientes pasaron ayer por este control y la mayoría dieron negativo.

Curiosamente los dos primeros usuarios, pasadas las 10.00 horas, fueron dos policías municipales que, según explicó la alcaldesa, Leticia Santos, tuvieron contacto con una persona que se encuentra a la espera de una PCR. Aunque todavía no ha dado positivo, por precaución se controló a los dos agentes, arrojando un resultado negativo.

Un paciente controlado directamente en el coche. | // GONZALO NÚÑEZ

La intención es realizar los test de antígenos en esta carpa durante las mañanas de cada día. Estos test se realizan en otros centros de salud como el de Cangas, aunque en ese caso existe espacio suficiente en el ambulatorio y no es necesario habilitar una estructura exterior.

Desde el Concello, la regidora explica que atrasaron la instalación de la carpa a esta semana por el viento de los temporales de los últimos días. Asegura que se desmontará temporalmente en cuanto vuelva a haber riesgo de viento.

Aunque ocupa parte del aparcamiento reservado para sanitarios, la estructura no interrumpe el tráfico en el tramo final de la calle Concepción Arenal.