Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La mayor parte del sector hotelero está cerrado, y los que abren solo reciben a viajeros por trabajo

Los hoteles que se resisten al cierre apenas tienen clientes, más allá de algún desplazamiento por motivos laborales como docentes o trabajadores puntuales de los astilleros | Pesimismo de cara a Semana Santa

En el Hotel Prado Viejo, de Moaña, los únicos clientes se deben a desplazamientos por motivos laborales. |   // S. ÁLVAREZ

En el Hotel Prado Viejo, de Moaña, los únicos clientes se deben a desplazamientos por motivos laborales. | // S. ÁLVAREZ

Responsable del Loureiro, con el negocio cerrado. | // SANTOS ÁLVAREZ

El Hotel Jucamar, de Cangas, permanece abierto. | // SANTOS ÁLVAREZ

El Hotel Bienestar Moaña está cerrado. | // SANTOS ÁLVAREZ

La comarca de O Morrazo no está siendo, ni mucho menos, ajena a la tercera ola de la pandemia de COVID-19 que golpea con especial dureza a Galicia. Sobre todo en Moaña, los contagios están disparados desde el final de las fiestas navideñas. Esto obligó a medidas muy restrictivas que afectan sobre todo a los bares, cafeterías y restaurantes, pero que también dejan en el dique seco a los hoteles de O Morrazo. La mayoría de ellos están cerrados desde finales de año y los que abren apenas reciben clientes, al estar la movilidad restringida en la mayoría de municipios. El sector ha vivido unas navidades muy alejadas de lo ocurrido en los dos años anteriores, cuando el “boom” de la iluminación navideña de Vigo llenaba los hoteles de O Morrazo de turistas que querían presenciar las luces al otro lado de la ría. Las colas en el transporte de ría dieron paso, estas navidades, a un vacío de visitantes.

El único hotel de cuatro estrellas de O Morrazo, el Hotel Bienestar Moaña, está cerrado “hasta nuevo aviso” por la pandemia y anuncia que los clientes con tarjetas regalo las tendrán vigentes hasta el 30 de diciembre de 2021, para ampliar el plazo. En el mismo municipio, que ahora sufre el peor momento sanitario desde que comenzó la pandemia, permanece abierto el Hotel Prado Viejo, en la calle Ramón Cabanillas. Su responsable, Tino Eiroa, explica que “apenas hay clientes porque está todo perimetrado y la gente no puede salir. Estamos abiertos para atender a los pocos clientes que deben dormir en Moaña por motivos laborales, que son los únicos que pueden viajar. Por ejemplo, cuando algún operario viene de otros municipios para realizar trabajos en empresas como Rodman o Fandicosta, o por gente que trabaja en el transporte de mercancías”, apuntan.

La situación para estos “viajeros” por trabajo se complica, entre otras razones, porque no cuentan con restaurantes para cenar y al mediodía tampoco hay muchos establecimientos abiertos. En el Hotel Prado Viejo reconocen que la campaña de Navidad “se perdió” y esperan que el sector pueda recibir buenas noticias de cara a Semana Santa. “Aunque todo va a depender de las normas de cada Concello en función de los casos de COVID-19. Es imposible hacer previsiones”. Entienden, desde este establecimiento, que muchos hoteles optasen por cerrar “porque abrir sin apenas clientes implica mantener los gastos de personal, calefacción y luz”.

En Cangas también hay establecimientos de hospedaje que optaron por cerrar. El Hotel Hollywood, ubicado en la Avenida de Marín, mantiene abierta la cafetería “pero el hotel está cerrado desde noviembre. No compensa levantar el Erte a los trabajadores acogidos con los cierres perimetrales”. Sobre la evolución a corto plazo, en este establecimiento cangués temen que la situación para el sector se mantenga en este mal estado “por lo menos hasta que termine el mes de febrero”.

Un hotel abierto es el Jucamar, de Cangas. De todas formas, sus responsables señalan que “desde noviembre no hay clientes. Normal porque la gente no se puede mover de sus municipios. Mantenemos las habitaciones abiertas porque también tenemos la cafetería. Si alguien viene a Cangas por motivos laborales tendría donde hospedarse”, apuntan.

En Bueu, por su parte, el Hotel y Restaurante Loureiro tiene cerrados sus dos negocios. “El hotel está cerrado desde el 15 de diciembre. Solo tenemos dos clientes, que son profesores en Bueu y vienen de otros municipios. Tienen las llaves para entrar pero no podemos ni servirles el desayuno”, lamenta el responsable Manuel Martínez. Cuenta con 26 habitaciones.

El restaurante está también cerrado “porque ahora en Bueu solo dejan servir en terrazas. Solo tendríamos dos mesas de la terraza y no nos compensaba abrir”. Desde el Loureiro no entienden estas restricciones para toda la hostelería, con independencia de las características de cada establecimiento. “Los que tenemos un salón grande de comedor podríamos garantizar sin problemas la distancia social. Y tampoco nos dejan abrir”. En su caso, por ejemplo, cuenta con un salón de 600 metros cuadrados. “Si nos dejasen usarlo al 30%, por lo menos podríamos trabajar”, apunta.

Y es que la hostelería, sobre todo en Moaña y Bueu, en donde solo pueden atender en terrazas, está pagando con dureza las medidas antiCOVID que adoptan las Administraciones. Para tratar de compensar estas enormes pérdidas de ingresos por cierres obligatorios desde el inicio de la pandemia, ayer la Xunta anunció su plan de rescate a la hostelería gallega. En el caso de O Morrazo, este plan alcanza los 828.950 euros repartidos entre 486 ayudas.

Por municipios, a Cangas se conceden un total de 293 ayudas a locales cerrados a la fuerza o con fuertes restricciones. En total este plan de rescate inyectará en el sector hostelero cangués un montante de 474.875 euros.

En lo que respecta a Moaña, la hostelería del municipio con derecho a estas ayudas recibirá 147 ingresos que totalizan un importe de 246.300 euros.

Finalmente, en Bueu se repartirán ayudas a 27 establecimientos. Serán un total de 46 ingresos por un importe de 107.775 euros.

La delegada de la Xunta en Vigo, Marta Fernández-Tapias, aseguró que la inmensa mayoría de estas ayudas “ya fueron abonadas”. Puso en valor el anuncio de un segundo plan de rescate que se activará en febrero y que estará dotado con 50 millones de euros para toda Galicia, al que también tendrían derecho los hosteleros de O Morrazo más perjudicados por la pandemia. Se destina también a autónomos de otros sectores que vieron sus ingresos mermados por las restricciones sanitarias.

Reunión

Este mismo lunes la Xunta de Galicia se reunirá con las diputaciones y la federación gallega de municipios (Fegamp) para solicitarle que se sumen a estas aportaciones “a través de la creación de un ambicioso Fondo Covid-19”, con el objetivo de “actuar conjuntamente”. En concreto la propuesta es que las instituciones provinciales aporten un 30% de las ayudas totales y que de los concellos parta el otro 20%.

Compartir el artículo

stats