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O ROMPEOLAS

La resistencia a la gran construcción.

La resistencia a la gran construcción. | C.G.

La resistencia a la gran construcción. | C.G.

Siempre enternece ver zonas tan cotizadas como el paseo marítimo de Cangas con una vivienda antigua de este tipo, manteniéndose en pie frente a los grandes edificios del entorno. Seguro que mucha gente pudiente pagaría lo que fuese por sus vistas privilegiadas sobre la ría de Vigo.

¿Mucha ola para un rompeolas?

Ya que estamos en el rompeolas, vamos a hablar del dique de abrigo de Moaña. La verdad es que la nueva dotación está funcionando a la perfección y el sector mejillonero ya espera la segunda fase de las obras para ganar amarres. Sin embargo, no deja de ser curioso que fuese precisamente el oleaje lo que ocasionase ya el primer daño en la estructura, que debe ser reparada. Se supone que su fin es estar preparada para mitigar el oleaje, por lo que debería poder aguantar la fuerza del mar sin problemas. Esperemos que no vaya a más y pueda seguir funcionando como hasta ahora, porque el invierno que todavía tenemos por delante no apunta a ser tranquilo ni mucho menos.

A la caza de una mesa con sol

Entre la reducción de las terrazas y la mezcla de sol y frío de este comienzo de año, las mesas al aire libre de los bares que reciben el más mínimo rayo solar se cotizan más ya que la tinta de impresora. En Cangas, sin opción de terracear más allá de las seis de la tarde, las mesas con sol no descansan. En cuanto se levanta un cliente, allí está otro para aposentarse. Y es que todo el mundo extraña el buen tiempo. A ver cuánto tardamos en volver a sufrir las lluvias.

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