La calle Atranco, inundada de madrugada | // GONZALO NÚÑEZ

El propietario de un bar, limpiando el agua y el barro acumulado. | // FDV

Árbol que cayó en la guardería “A Galiña Azul” de Moaña, en Quintela. | // FDV

Aspecto del árbol caído en el centro infantil. | // FDV

Efectivos examinan la situación de la guardería de Quintela. | // G.NÚÑEZ

Inundación en el camino Longán, en Aldea de Arriba. | // GONZALO NÚÑEZ

Efectivos achicando agua en sótanos de Cangas. | // G.NÚÑEZ

Desprendimiento sobre el vial de Rodman. | // GONZALO NUÑEZ

Inundaciones en el Corredor.

Las fuertes lluvias de la madrugada de ayer provocaron el desbordamiento del río Bouzós a su paso por la localidad de Cangas, dejando un panorama desolador, con calles inundadas, garajes y bajos comerciales anegados y varios desprendimientos, entre ellos el que se produjo en O Corredor de O Morrazo, después de la rotonda de A Meixoada, en dirección Aldán, aunque sin mayores consecuencias.

La alerta se dio a las 03.00 horas coincidiendo con las mareas vivas de estos días. La lluvia caía entonces con una intensidad que alcanzaba los 80 litros por metro cuadrado. Los vecinos comenzaron a llamar a la sede del Grupo Municipal de Emergencias de Cangas, que desplegó un operativo encaminado a alertar a los vecinos más afectados, donde existía la posibilidad de que el agua entrara en las casas, aparcamientos subterráneos y bajos comerciales. La calle Atranco, que cruza el río Bouzós, por donde pasa canalizado, fue de las más afectadas. El agua entró en los bajos comerciales y en los garajes, donde los bomberos del Parque de O Morrazo y Protección Civil Cangas tuvieron que intervenir para achicar el agua que se había colado por todas partes. Uno de los propietarios de un bar de la calle Atranco, donde el agua inundó hasta el almacén, manifestaba que este nivel de inundación hacía seis años que no se producía, que sí que era frecuente que se anegara alguna vez cada invierno, pero no de la manera en la que sucedió ayer. Además de la rúa Atranco también se inundó la avenida de Lugo, en su parte baja, la zona de Cantalarranas, la avenida de Bueu (aquí reventaron las pluviales y la empresa concesionaria del agua se vio obligada a realizar obras urgentes) y Aldea de Arriba. La crecida del río Bouzós se dejó sentir también en la avenida de Ourense, donde el río pasa por debajo para desembocar en el mar por Rodeira.

Guardia Civil, Policía Local de Cangas y Proteccción Civil se encargaron de ir casa por casa a advertir del peligro. Muchos coches se pudieron sacar de los garajes antes de que se inundaran debido al boca a boca de los vecinos y a la presencia de las fuerzas de seguridad que habían dado la alerta. En la calle Concepción Arenal, en dos casas se solicitaron bombas de achique para retirar el agua, pero según comenta Protección Civil, en ningún caso fue necesario realizar desalojos.

El balance del temporal de lluvia en Cangas, a primera hora de la tarde era de tres intervenciones en garajes par extraer agua, el derribo de un poste de la luz en Romarigo, el derribo de un mouro en Castromiranda, varias señales de tráfico caídas en las carreteras que atraviesa el municipio, además de numerosas fincas anegadas. la propiuetaria de una casa en el camino de Longán, en Aldea de Arriba, se quejaba de la ma situación del camino, ue ya antes estaba muy destrozado y que con las lluvia quedó totalmente desecho. De hecho, ayer tenía que limpiar la parte exterior de su casa para que el agua no entrara en su cocina.

En Moaña, la incidencia más importante provocada por las intensas lluvias y el viento estuvo en la guardería A Galiña Azul, de Quintela. Uno de los grandes árboles de lo que era la antigua Finca de Pazó o Pazo de Quintela, cuyo edificio se rehabilitó para la guardería, cayó sobre la fachada del lateral sur del inmueble causando daños en el patio, la cubierta de la caldera y las escaleras exteriores. Afortunadamente la caída ocurrió durante la noche, por lo que tan solo hubo daños materiales.

Fue el personal del centro infantil el que se percató de lo ocurrido cuando a las 07:30 llegó para abrir las instalaciones y, en seguida, se movilizó el operativo de retirada del árbol con la colaboración del Concello y de la Policía Local. Pese a todo, la situación no afectó a la jornada habitual del centro con los niños, de 0 a 3 años, en donde están matriculados 38 pequeños. de todas formas, la caída del árbol, de raíz, dejó con daños materiales el patio, que ahora deberá de ser reparado, como también la cubierta y escañleras exteriores.

La Policía local también registró en este municipio varias incidencias a las que tuvo que acudir. A las 07:30, la patrulla alertó de un desprendimiento de piedras en la carretera de A Paradela, junto al parque infantil. A las 10:00, vecinos de A Marrúa comunicaban el hundimiento de un tramo de arcén de la carretera, a la altura del número 33, que quedó señalizado para evitar accidentes. Nuevamente las lluvias provocaron desprendimientos en el talud del vial por detrásdel astillero Rodman, en el barrio de O Latón, en Meira, que hace tan solo unos días volvía a quedar cortado por el arrastre de piedras a la calzada. En esta coasión, el desprendimiento de tierras y piedras tapó la tajea del agua y provocó un gran embolsamiento de agua.

En Domaio, la Policía también atendió dos incidencias por una filtración de agua desde una finca particular a una casa y por el hundimiento de un vial a unos 200 metros del campo de fútbol de la parroquia, debido a l atromba de agua.

En el acceso a la Autovía do Morrazo en Meira de Arriba también, a primera hora de la mañana, bajaba mucha agua monte abajo que volvía, nuevamente, a hacer peligrosa la circulación por esta carretera provincial.