La Mancomunidade do Morrazo pone en marcha la primera marca turística conjunta de la historia para promocionar la riqueza paisajística, histórica y artística de O Morrazo y atraer visitantes “de forma sostenible” y fuera incluso de la temporada alta de sol y playa. La nueva imagen de marca nace del ingenio del diseñador gráfico Diego Seixo. El logo elegido, que pilota sobre una gran “M” de Morrazo de color blanco en un círculo verde, destaca las “potencialidades naturales que tenemos en la comarca y con su color verde pone de relieve que toda la estrategia buscará un modelo de turismo sostenible que permita disfrutar de los paisajes a los visitantes sin afectar al territorio de nuestros vecinos”, explica la presidenta de la Mancomunidade y alcaldesa de Moaña, Leticia Santos. El verde sirve también “como símbolo de que somos un territorio abierto a las visitas de todos y que apostamos por la accesibilidad”. La gran “M” cuenta con una parte superior en forma de ola que recuerda al mar y funciona a modo de puente que une a los tres Concellos y cada uno de los tres pilares de la letra simboliza a un ayuntamiento así como el “potencial natural, cultural y de tradición”. Se acompaña del texto “O Morrazo. É o teu destino”.

Más allá de la nueva imagen de identidad corporativa, que se adaptará en función del ámbito a difundir, la estrategia de promoción turística conjunta tiene varios recursos. Santos reconoce que “llevamos dos años de trabajo y la propuesta inicial partió de la federación de comerciantes Fecimo, lo que agradecemos”. Fue la propia Fecimo la encargada de la redacción de toda la estrategia y de encargar el trabajo de campo. Además, la Axencia Galega de Turismo contribuyó con un convenio con la Mancomunidade. La redacción final del proyecto se elaboró entre finales de septiembre y finales de noviembre.

Uno de los nuevos recursos elaborados con esta estrategia consiste en un inventario de recursos turísticos, naturales y patrimoniales. Se redactaron unas 150 fichas de distintos puntos a promocionar como el Monte do Facho, la Capela dos Santos Reis o el mirador de San Lourenzo. En cada ficha se recoge la ubicación, el estado de conservación y la accesibilidad de los elementos que pueden atraer a visitantes. También se señalan las actuaciones necesarias para mejorar su mantenimiento y sostenibilidad. Las fichas serán utilizadas por la Mancomunidade como base para la elaboración de planes de promoción concretas bajo una uniformidad de criterios.

Sin duda la parte más vinculada a la sostenibilidad de la estrategia turística es el estudio de la capacidad de carga de los recursos naturales, que incluye todas las zonas sensibles del territorio morracense. Se determinará así, cuanta gente a la vez puede visitar algunos espacios como la Costa da Vela, en la parroquia canguesa de O Hío, en donde los días calurosos de verano es habitual que se viva un colapso de visitantes sobre todo para presenciar la conocida puesta de sol. Para garantizar el uso racional de estos espacios se pondrá en circulación también una guía de buenas prácticas.

La mencionada Costa da Vela, y otros espacios como Cabo Udra y el Río da Fraga con su sendero, son zonas en las que se establecerán restricciones de acceso en el caso de detectar un exceso en el número de personas que acuden a la vez. El objetivo es “garantizar un acceso adecuado a los espacios naturales favoreciendo la conservación y garantizando una buena experiencia del visitante. Además, se busca evitar aglomeraciones, atascos y problemas de aparcamiento, que generarían un rechazo al destino”.

Mouros e historias de miedo

La anunciada guía digital “O Morrazo Máxico” también fue presentada ayer dentro de la estrategia turística de la comarca. Este folleto pretende aportar una visión “emocional” de O Morrazo a los visitantes a través de la narrativa de mitos y leyendas, logrando así su conexión con la identidad y la cultura inmaterial morracense.

Con el objetivo de generar nuevas motivaciones para viajar a O Morrazo y promover un turismo creativo, la guía digital recorrerá áreas con leyendas de Mouras y Mouros, así como lugares encantados y santuarios mágicos que la tradición sitúa en la comarca. También habrá espacio para historias de animales míticos y de miedo vinculadas a distintas partes. Uno de los espacios promovidos en esta guía será la Poza da Moura, de Domaio.

Finalmente, se creará también un producto digital, a través de una serie de artículos en una página web, que proponga un “Top Ten Experiencias no Morrazo”, con rutas dirigidas a las familias, a los foodies (amantes de la gastronomía) o a los que busquen aumentar sus conocimientos sobre algún tema. Habrá un artículo de cada uno de los siguientes temas: Turismo industrial, en familia, senderismo, atardeceres y miradores, playas únicas, gastronomía, fiestas únicas, festivales culturales, escapada de fin de semana y leyendas, todos ellos con propuestas prácticas.

Mano tendida a Marín y Vilaboa: “Abrimos un tiempo nuevo”

En la presentación de la primera estrategia turística para O Morrazo el gerente de Fecimo, Rodrigo Pastoriza, aplaudió que la Mancomunidade se sume “a explotar estas potencialidades turísticas, que redundarán en beneficio de todos”. Los regidores aprovecharon para tender la mano a Marín y Vilaboa. “Estamos abiertos a que se incorporen a la Mancomunidade ahora que adquiere una nueva dimensión”, dicen. El alcalde de Bueu, Félix Juncal, destacó “cómo esto abre un tiempo nuevo para la Mancomunidade. El turismo conjunto es la punta de lanza para compartir más iniciativas en el futuro inmediato”. Por su parte el alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos, recordó el nacimiento de la Mancomunidade. “Nació, a comienzos de los 90, con altura de miras. Pero desde entonces solo gestionó la recogida de residuos. Ahora se empieza a hacer realidad aquel proyecto comarcal”.