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O ROMPEOLAS

Un cañaveral en el aparcamiento

Un cañaveral en el aparcamiento. | G.N.

Un cañaveral en el aparcamiento. | G.N.

De paso que se estaciona el vehículo en los terrenos de Altamira, los usuarios pueden perderse entre los cañaverales de la céntrica UA5, que bien es cierto que restan bastante visibilidad a los conductores, pero dan mucha vidilla a los intrépidos exploradores.

¡Que viene el lobo! y otras historias de miedo

El regreso del lobo a los montes de O Morrazo durante la pandemia, que documentan varios afectados y avalan técnicos de la Xunta, es puesto en cuestión por algunos morracenses escépticos y ecologistas que celebrarían que el canis lupus volviera a la comarca, por aquello de la recuperación de la diversidad y la vida salvaje. Apuestan por que los ataques al ganado estén causados por ejemplares de otro carnívoro más común, el canis familiaris, que se han echado al monte por deportación o hastío de la vida moderna y ahora algo tienen que comer...

¡Aprovechen, que el sol se va!

El veranillo que nos acompañó en los estertores de noviembre y en los albores de diciembre nos abandona esta noche, según proclaman los hombres (y las mujeres) del tiempo, que ya han recuperado el mapa de la borrasca acercándose por el atlántico y toda la simbología propia de la “normalidad”. Pero eso será mañana, si es que aciertan, y hoy toca exprimir los leves rayos de sol que aún siembran el territorio. “Tiene que llover, que luego lo pagamos en verano”, proclama una veterana vecina, y seguramente tenga razón, aunque pocos son los que no celebran esta primavera extraviada en el calendario.

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