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El sector de Cangas se movilizará en la calle y el alcalde habla de castigo político

La indignación entre los profesionales es absoluta porque confiaban en la apertura E”Muy pocos dueños de los locales nos condonan el alquiler mensual”, afirma Soliño

Los locales tienen, desde hace 21 días, bajadas las persianas | // SANTOS ÁLVAREZ

La indignación es absoluta en Cangas. La decisión del Comité Clínico de Expertos de Sanidad enojó al alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos, y sorprendió, al tiempo que indignó a la hostelería del municipio. El sector estaba más esperanzado en que se abriera que el propio gobierno local, que no le cogió demasiado por sorpresa la decisión porque horas antes el alcalde había sido convocado a una reunión telemática de Sanidade el jueves, junto con los concellos que están con el cierre perimetral. Eso y que no tuviera ninguna llamada de la Xunta a lo largo de la tarde de ayer hacían presagiar que no habría cambios.

Xosé Manuel Pazos volvía a insistir en que exige explicaciones, porque no se puede alegar presión sanitaria del área cuando Baiona, con cifras muy parecidas, no está con cierre perimetral. Asegura el regidor local que los datos de la evaluación de la incidencia acumulada en los 21 días de cierre perimetral no significaban que la Xunta iba a optar por mantener la situación.

El alcalde de Cangas fue un poco más lejos ayer que el martes por la noche y manifestó que empezaba a dudar de que la decisión del comité Clínico de Expertos de Sanidad fuese un castigo político o una cuestión partidaria. El jueves, será la concejala de Sanidade del Concello de Cangas, Victoria Portas, la que asista a la reunión telemática de Sanidade hoy, a las 13.00 horas. Será ahí cuando de una manera formal se pidan por parte del gobierno local las todas las explicaciones.

Mientras, el sector hostelero en Cangas está desolado. Los profesionales confiaban en que se abriera Cangas. Fue una sorpresa total para ellos. Desde ya, anuncian movilizaciones para protestar por la medida y la Asociación de Restauradores de Cangas (Areca), que preside Gustavo Soliño adelanta que irán de la mano del Concello de Cangas en esta protesta. “Tenemos que hacernos oír”, dice un Gustavo Soliño contrariado y desde la prudencia de unos datos que recuerda no son negativos para el sector. “La verdad, es que todos pensábamos que la Xunta nos iba a permitir abrir. Fue un palo para nosotros y el temor es que quieran perpetuar la situación hasta después del puente de la Constitución”.

Gustavo Soliño recuerda que las ayudas de la Xunta de Galicia no llegaron aún, que la mayoría de los que tienen el local alquilaron siguen pagando la renta porque son muy pocos los dueños que perdonan el mes. Además, a principios de mes se pagaron los impuestos del tercer trimestre y hay que pagar los autónomos y los seguros sociales. “La gente ya no se puede endeudar más con los bancos. Que a nadie le extrañe si en enero o en febrero se ven más cierres definitivos de locales que en otros años”.

Gustavo Soliño recuerda que en verano Cangas fue una zona que funcionó muy bien, no solo ayudada por el turismo foráneo, sino porque la gente de la comarca gasta mucho en hostelería, de ahí que sea un servicio importante, del que dependen otros, como la plaza de abastos o la pesca. “Puede ser que en la decisión del comité también haya un componente político. Me gustaría que no fuese así, pero dados los datos objetivos... ya no sabemos qué pensar”.

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