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La investigación no descarta que el clan Santórum esté detrás del alijo de cocaína

El caso sigue en fase de instrucción y de los siete detenidos en la operación “Marea Negra”, dos fueron excarcelados aprovechando la situación el estado de alarma

Uno de los tripulantes ecuatorianos detenidos el primer día espera en el juzgado de Cangas . |   // S. ÁLVAREZ

Uno de los tripulantes ecuatorianos detenidos el primer día espera en el juzgado de Cangas . | // S. ÁLVAREZ

Los fardos de cocaína que había en el interior del sumergible. | // SANTOS ÁLVAREZ

La investigación del “narcosubmarino” arroja más dudas que certezas. Un año después de que la operación internacional llevada a cabo por las Unidades de Antidroga de la Guardia Civil, la Policía Nacional y Aduanas, con Portugal, Reino Unido, Brasil y Estados Unidos, aún hay muchas incógnitas por despejar. Una de ellas es quién o quiénes eran los destinatarios de la droga. En los últimos días se especula con que quien debía de recepcionar los 3.000 kilos de cocaína que viajaban en el semisumergible era el clan de los Santórum, pero que un chivatazo de la operación policial en marcha los puso en alerta y no salieron en las lanchas rápidas a recoger la droga del narcosubmarino que había sido hundido en Punta Couso por sus tripulantes: dos ecuatorianos y un vigués. Hubo siete detenidos en los días que siguieron al hundimiento del semisumergible, excepto los peruanos todos eran de Vigo, aunque varios vivían fuera. Al que uno de los detenidos fija como jefe de la banda es Iago Serantes, que fue detenido en el aeropuerto de Manises el día 9 de diciembre, después de que él mismo fuera a la comisaría de Valencia a preguntar si estaba en busca y captura. Eso fue el día 2 de diciembre. Ya habían detenido a su padre, Enrique Carlos Serantes. El piloto, también de Vigo, es Agustín Álvarez, un joven de Vigo que estudiaba en Madrid para ser piloto de aviación. Iago Senantes vivía en Mallorca desde hacía cuatro años. Declaró ante la jueza que instruye el caso, la titular del juzgado número 1 de Cangas, Sonia Platas, que los días 23, 24, 25 y 26 de noviembre estuvo en Mallorca, que se desplazó después a Valencia porque había ido a acompañar a su novia a realizar unos exámenes y que fue allí donde se enteró por los medios de comunicación de lo que estaba pasando con el narcosubmarino. También declaró que trabajaba en Mallorca instalando pladur con un amigo y también programando fiestas para discotecas. Dijo que se preparaba para ser conductor de un taxi en Palma.

La persona que supuestamente estaba encargada de recoger a los tripulantes del narcosubmarino, es otro joven de Vigo y también sin antecedentes penales, Rodrigo Hermida, que pone en el punto de mira a Iago. En su declaración ante la jueza manifestó que el padre de Iago Serantes, Enrique le entregó varias bolsas de ropa que las puso en el maletero de su coche cuando tenía el encargo de ir a recoger a los tripulantes del semisumergible, concretamente a Agustín Álvarez. De los siete detenidos, tres lograron la libertad condicional. Los gallegos Enrique Carlos Serantes y Rodrigo Hermida, que fueron excarcelados tras alegar sus defensas el estado de alarma por la crisis del coronavirus. Rodrigo es la persona que más colaboró con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a tenor de su declaración ante la jueza. Carlos Serantes es el padre de Iago. Hubo un último detenido, Iago Rego, en Lleida, acusado de prestar apoyo logístico.

Una bolsa comercial en el interior de una maleta propiedad de uno de los dos ecuatorianos detenidos en la operación internacional sitúa un lugar entre Manaos y Macapá como punto de lanzamiento del semisumergible, en una zona del Amazonas que conecta con el océano Altántico. Las autoridades brasileñas tenían constancia de que uno de los ecuatorianos detenidos en la operación había entrado en el aeropuerto de Manaos. La investigación internacional supone que de esa zona salió el “narcosubmarino” y en su informe, la Guardia Civil constata de que es verosímil que el semisumergible atravesara el Atlántico, ya que tenía autonomía suficiente para hacerlo, con un depósito de 20.000 litros de gasoil.

Desde el Centro de Análisis de Operaciones Marítimas en Materia de Narcotráfico (MAOC), con sede en Lisboa, se advirtió que una embarcación con una velocidad de 7 nudos iba camino de Galicia con 3.000 kilogramos de droga, a la zona de O Hío. Es decir, antes de llegar a Aldán y ser descargada la droga del semisumergible,la investigación internacional, incluida la DEA, ya sabía cuanta cocaína transportaba a bordo.

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