Solo los puestos de productos perecederos, plantas y flores y productos “de la aldea” se han instalado esta mañana en el mercadillo ambulante de Cangas, que se está celebrando conforme a esa nueva normalidad y sin incidentes, a pesar de que algunos vendedores de ropa y calzado habían anunciado su intención de instalarse, obviando el decreto de la Alcaldía.

Policía Local y Guardia Civil perimetraron desde primera hora todo el espacio entre el acceso a la plaza de abastos y el reloj de la alameda, identificando a los comerciantes que se disponían a entrar e impidiendo el paso a los pocos que pertenecían a los sectores afectados y desconocían la medida municipal, aunque no se rebelaron contra ella.

El secretario de la Asociación de Vendedores Ambulantes do Morrazo (Asvam), Álvaro Ferradás, lamentó que se identifique a su colectivo como conflictivo y considera excesivo el operativo policial desplegado. También se trasladó a la casa consistorial con la intención de acordar con el alcalde, Xosé Manuel Pazos, y la concejala de Desenvolvemento Económico, Sagrario Martínez, una solución que satisfaga a todas las partes y pueda aplicarse a partir del próximo viernes.