La Consellería de Sanidade inspeccionó ayer el cementerio de Darbo dentro del proceso abierto para su regulación, después de que Patrimonio, en octubre del año pasado diera el visto bueno a la regulación, pendiente del informe de Sanidade.

Los inspectores advirtieron que el Concello debe determinar claramente la titularidad. También señalaron que los enterramientos deben ser todos en nicho y se contabilizaron 1.708 construidos. Se detectó que el primer enterramiento en este camposanto ilegal data del año 1994, que se dispone de agua potable. La iniciativa de esta regularización del cementerio de Darbo es del edil socialista Eugenio González, que ayer se trasladó con los inspectores de Sanidade al cementerio de Darbo, acompañados también por técnicos municipales.