Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Atados a las restricciones

Médicos de Moaña sufren el enfado de muchos vecinos por priorizar la atención telefónica

Aplausos de Policía Local y Protección Civil a los médicos de Moaña durante el confinamiento. // G.N.

Las restricciones de atención médica que el Sergas decretó desde marzo, con el inicio de las medidas especiales por la pandemia de Covid-19, están teniendo una alta repercusión en el servicio a los moañeses y el malestar de los vecinos crece con el paso de las semanas. Hasta el punto de que los médicos de la Casa do Mar deben soportar situaciones desagradables y lamentan también leer insultos en las redes sociales responsabilizándoles a ellos de una decisión de la Administración. Gran parte de los moañeses exige el regreso del servicio de urgencias a la villa, pues está centralizado en Cangas desde la primavera. Además, reclaman la vuelta de la atención presencial ante la priorización de la telefónica.

A esto se suman los habituales problemas del verano, con más población en la villa por el turismo y menos médicos de servicio por las vacaciones. La combinación de factores lleva a situaciones como la de pacientes que se plantan en la Casa do Mar y exigen ser atendidos por urgencia. Los facultativos atienden estos casos pese a que no les compete en estos momentos, retrasando todavía más su agenda diaria de citas.

El malestar entre buena parte de la población quedó reflejado en la velocidad con la que se viralizó el post en Facebook de la alcaldesa, Leticia Santos, criticando una cita de atención primaria con unos 15 días de espera. Ayer mismo seguían los comentarios a este respecto. Si bien muchos internautas apuntaban directamente a la administración, otros no dudaban en quejarse de los facultativos, quienes ya explicaron que solo cumplen un protocolo pensado en "no convertir la Casa do Mar en un foco de contagios".

"La nueva normalidad demuestra lo que se lleva denunciando desde hace tiempo, que no hay personal suficiente. No se pueden tolerar las esperas de semanas", señala una usuaria. "Los médicos alegan seguridad y yo atención inmediata. Sobre todo si vas con una urgencia", deja reflejado en las redes sociales otro usuario que critica "que si vas con una urgencia te vean y pongan en duda el motivo por el que asistes al centro de salud".

Otra vecina pone sobre la mesa las diferencias de atención entre la sanidad pública y la privada: "Si los médicos alegan seguridad la pregunta es: ¿Solo es por seguridad en la pública? Porque en la privada atienden presencialmente".

Otro vecino añade que en su casa sufren esta "precariedad" en la atención. Asegura que por no tocar a la paciente "a mi abuela no le dieron con una cardiopatía que de suerte fueron caces de encontrar y casi la mata".

El momento de tensión cristalizó esta semana en varias situaciones violentas para los médicos, como el de una paciente que había sufrido una picadura y exigió ser atendida por urgencias en Moaña cuando ya había acudido al Punto de Atención Continuada (PAC) de Cangas.

Los comentarios en redes sociales en contra de lo que consideran "recortes" en el servicio son una constante. Además, todos los grupos políticos de Moaña pidieron en pleno el regreso de las urgencias y de la atención presencial y a comienzos de agosto, en una manifestación con esta misma demanda convocada por la Mesa da Sanidade, se citaron hasta 2.000 personas.

Compartir el artículo

stats