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Faro de Vigo

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Los colegios priorizarán la sanidad y el manejo del aula virtual en las primeras semanas del curso

Los directores de la comarca desean un inicio escalonado por edades y plantean asientos fijos en los autobuses para facilitar la trazabilidad en caso de un contagio - Los institutos adaptarán como clase los laboratorios y bibliotecas

Varios de los directores de la comarca en la reunión mantenida ayer en el salón de plenos de Cangas. // Santos Álvarez

El mismo día en el que la Conferencia Sectorial de Educación fijaba las primeras normas anti-Covid para los colegios de toda España, hasta 18 directores de otros de otros tantos colegios e institutos de Bueu, Cangas y Moaña se reunieron ayer en el salón de plenos cangués para crear una red de apoyo a la hora de plantear el comienzo del curso en plena situación de pandemia de Covid-19. Además de compartir ideas para minimizar el riesgo de contagio de alumnos y docentes, pusieron sobre la mesa las numerosas dudas que les surgen así como sus quejas por el hecho de que el protocolo definitivo de la Xunta de Galicia no les vaya a llegar hasta tres días antes del inicio de las clases de Infantil y Primaria -que está previsto para el 10 de junio- cuando ya deben tener redactados los protocolos de adaptación de cada uno de los centros.

Las características de cada colegio hacen que sus dudas, necesidades y demandas sean muy diversas, pero también encontraron puntos en común. El primer temor que tienen va a ser el de los primeros días de clase. Para ello, la mayoría de directores verían con buenos ojos un regreso escalonado de los alumnos por cursos, "para ganar tiempo de adaptación y enseñarles en grupos reducidos las pautas a seguir y los circuitos de entrada y salida". Todos consideran que recibir a la totalidad de los matriculados el día 10 les pone ante una tarea "prácticamente imposible".

De todas formas, desconfían que la Consellería de Educación permita un regreso escalonado. Ante ello, centros como O Hío y San Roque proponen "priorizar la seguridad sanitaria de los pequeños por encima de la instrucción". Esto implica que durante las primeras cuatro semanas del curso pasarían por una fase de adaptación sin especialidades como inglés, educación física o música. Los profesores especialistas pasarían a convertirse durante estas semanas en un segundo docente de aula. Esto facilita mantener los llamados grupos de convivencia evitando cambios de aulas y si un profesor no acude a clase por precaución el segundo docente se haría cargo de sus alumnos.

Asimismo, priorizando la sanidad los claustros tienen tiempo también para adaptarse a las clases telemáticas por si se produce un nuevo confinamiento como en primavera. Las mayores complicaciones a este plan se encuentran en los centros más masificados como el CEIP Reibón, de Moaña, en donde consideran difícil contar con especialistas suficientes para duplicar los profesores en cada clase.

Una de las dudas más grandes será la del transporte escolar. Los centros incrementarán el número de profesores de guardia para garantizar que cada niño llegue a su clase sin mezclarse con los de otros cursos e incluso plantean dar por finalizadas las jornadas antes de tiempo y en horarios distintos, comenzando a salir de las aulas, los primeros, unos 20 minutos antes. Esto facilitaría la entrega individual de los pequeños a sus padres así como acompañarlos hasta el autobús. Aunque entienden que la organización del transporte colectivo no les compete, proponen apostar por unos asientos fijos y numerados para cada alumno, y que esa información se comparta con la familia. "Funcionaría como los grupos reducidos en las aulas. Si se produce un positivo sería mucho más fácil de realizar el rastreo de sus contactos y se evitaría poner en cuarentena a todo un colegio", alegan.

También pensando en las primeras semanas como un periodo de adaptación a las medidas sanitarias, desde As Barxas proponen dedicar la mayor parte de las clases a formar a los alumnos en las herramientas telemáticas de la Xunta para las aulas online. Y es que ningún director presente en la reunión descarta un nuevo confinamiento masivo en el caso de que se reporten brotes de Covid-19 en algunos centros de Galicia. "Debemos estar preparados. Que no nos cojan desprevenidos como este año, en el que algunos profesores iban por libre al no tener una formación conjunta. Además, la Administración debe tener en cuenta que hay alumnos sin conexión a internet y ya los tenemos cuantificados. Esa formación intensiva en el aula virtual es importante también para aquellos niños que pasan mucho tiempo solos, sin ayuda de los padres. El confinamiento de primavera nos demostró que son más casos de los que pensábamos", indican desde este instituto moañés.

En el caso de los institutos, ofrecen la posibilidad de reconvertir en aulas los espacios dedicados habitualmente a laboratorios o a biblioteca. Y es que mientras entre los colegios de Primaria solo en una clase se supera el ratio de 25 alumnos, en Secundaria lo más habitual son los grupos que incluso pasan de los 30 jóvenes. "Solo con dos profesores más ya podríamos desdoblar clases y cumplir con los ratios aconsejables", apuntan desde el IES Rodeira y desde el IES Monte Carrasco de Cangas. Lamentan, en ambos casos, que de momento la Administración "nos haya negado esos dos profesores. Entendemos que no es un esfuerzo demasiado grande".

Las familias

También para el comienzo del curso, los directores plantean, si es posible, una reunión global con todos los padres de cada centro de forma que les puedan explicar las medidas sanitarias previstas en su protocolo y hacerlos así partícipes de su cumplimiento.

En cuanto a medidas de precaución como la desinfección de los baños, los centros de Moaña parten con ventaja, pues el Concello contratará a un limpiador por cada colegio que realizará un trabajo constante durante el horario académico. Se trata de una medida que también desearían en Cangas y en Bueu, en donde se compartiría el limpiador entre varios colegios.

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