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Faro de Vigo

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Directores de todos los colegios crean una red de apoyo ante el reto de volver a clase con la pandemia

Los responsables de los centros de la comarca se reúnen hoy para poner en común sus ideas a la hora de adaptar las aulas y los patios - El profesorado alerta de que tener todo preparado para el 10 de septiembre "es imposible"

Retoques en las escaleras.

El jueves 10 de septiembre comienzan las clases de los colegios de Infantil y Primaria de toda Galicia y este año, en el contexto de la pandemia de Covid-19 y ante los protocolos impuestos por la Xunta de Galicia, el reto es mayúsculo para el profesorado. Es más, desde algunos colegios no ocultan su temor a que el curso se vuelva a suspender al poco de empezar "si empiezan a aparecer positivos en algún punto de la comunidad". Los profesores de la comarca ya empezaron a recibir citas para sus test serológicos de doble banda, que se realizan en el Hospital Meixoeiro. Además, para afrontar este reto cada colegio debe redactar un plan de adaptación propio. Por ello buscan coordinarse y poner en común las mejores propuestas que garanticen las medidas sanitarias en clases y recreos.

Para esta coordinación, los directores de todos los colegios públicos de Bueu, Cangas y Moaña decidieron mantener una reunión que se celebrará esta misma mañana en el salón de plenos de Cangas. Antes de la cita los convocantes ya entienden que "es totalmente imposible tener todo preparado para el día 10" y ponen sobre la mesa la propuesta de algunas autonomías para retrasar el calendario académico o comenzar las clases por grupos "y no con todos los alumnos a la vez el primer día". Recuerdan que se requiere un plan por centro en el que participen también las Anpas.

A la reunión de hoy se llega con multitud de dudas por parte de los docentes. Señalan que la Xunta todavía les tiene que concretar si podrán desdoblar los cursos con más de 25 alumnos, cuánto material de desinfección les enviará y cuánto deben adquirir los centros o si la Administración dotará de mascarillas a sus trabajadores o no. Las condiciones en las que operará el transporte escolar para reducir el riesgo de contagio es otra de las dudas que más les inquieta.

Los directores se sienten "apenados" al entender que la administración no cuenta con su opinión. Aseguran que no todos los centros necesitan el mismo protocolo "porque los casos son distintos". En este sentido se preguntan si las medidas de seguridad planteadas para aquellos colegios más masificados deben aplicarse igualmente en colegios con aulas libres y amplios espacios de recreo.

Además de las consideraciones de tipo genérico sobre la situación actual de brotes de Covid en la provincia, se pondrán sobre la mesa las propuestas de cada centro en su plan de actuación. "Se trata de compartir ideas que puedan resultar provechosas de unos colegios para otros", apuntan los convocantes.

Buscan intercambiar propuestas ideadas por los centros para enriquecerse unos a otros "y servir de inspiración". De la cita de hoy esperan sacar una "red de apoyo entre todos los centros de O Morrazo". Desde el CEIP O Hío alertan de que en un ambiente "así de tenso" no será fácil que los niños encuentren un lugar que les transmita "seguridad, afecto, confianza y alegría" cuando entren en la escuela, "que es su segunda casa". En una situación así resultaría imposible ejercer la función educativa.

12.000 firmas

Por otro lado, ayer un grupo de docentes del instituto Rodeira de Cangas ha entregado a la Xunta 12.000 firmas recogidas a través de la plataforma Change.org para exigir "una vuelta segura en Galicia" . El promotor de la iniciativa fue el profesor Sérgio Nunes y, además de bajar el ratio de alumnos por aula, reclama más personal docente y no docente para cada centro. Los firmantes piden también la provisión de las infraestructuras necesarias y del material suficiente para impartir las clases "con total seguridad", así como la negociación con docentes de las medidas pedagógicas y organizativas.

La parroquia de Domaio ya tiene su pabellón deportivo completamente renovado, tanto para su uso por parte de colectivos y clubes de deportes como por los estudiantes del colegio público, que tiene su uso exclusivo todos los días de semana entre las 9.30 y las 18.30 horas tanto para las clases de gimnasia como para las actividades extraescolares que este año están en el aire por culpa de la pandemia.

Los responsables del Concello con la alcaldesa, Leticia Santos, al frente, recibieron ayer las obras recientemente acabadas por parte de la empresa "Cíes Obra Civil".

Con un presupuesto de 90.074 euros, a lo largo de las últimas seis semanas se pintó de color gris toda la estructura de las gradas, se instalaron 254 asientos de plástico y el espacio ganó en luz natural al sustituirse todas las franjas de policarbonato translúcido de la cubierta. A mayores, en la fachada, se abrieron dos espacios de 8x3 metros también de policarbonato que son los que más luz natural dejan pasar.

En la puerta principal se instaló una barra de emergencia y en el lateral derecho se construyó una nueva puerta grande con acceso para discapacitados y que permite entrar con una ambulancia al pabellón.

Los pilares se protegieron con colchonetas y las partes metálicas del techo se arreglaron y pintaron. También se retiró el óxido de la barandilla, que se pintó de azul y se cubrió con una lona transparente que impide los balonazos al público y también que los niños escalen con riesgo de caída. En la propia cancha repintaron las líneas para los campos de fútbol sala, balonmano, baloncesto y minibasket.

Además de los alumnos del colegio, utilizan regularmente este pabellón clubes como el Defensores Morrazo de Baloncesto, la escuela de fútbol sala, distintas categorías del Balonmán Moaña y la liga comarcal de fútbol sala, según explica el edil de Deportes, Juan Parcero.

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